Un sondeo revela que la cadena pública británica BBC no es la emisora preferida de los ciudadanos y que dos tercios de estos piden un cambio en su financiación.

Una encuesta publicada el sábado muestra que el 69 % de los británicos confían en la BBC para entregar noticias televisivas imparciales y precisas, en comparación con el 73 por ciento que confían en su rival ITV News.

El estudio encontró que el 47 por ciento de los encuestados cree que existe una dependencia excesiva a los informativos de la BBC.

La consulta realizada a más de 2000 personas por la consultora Savanta ComRes, también revela que el 67 % de los encuestados apoya una reforma sustancial del sistema de tarifas que proporciona a la BBC la mayor parte de su financiación.

El sondeo de opinión se realizó luego de una contundente campaña electoral en la que el medio estatal tuvo que enfrentarse a acusaciones de parcialidad de los dos principales partidos políticos del Reino Unido.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ganador de los comicios celebrados el pasado 12 de diciembre, sugirió que podría eliminar la cuota de licencia que financia los programas de entretenimiento de la red y sufraga los gastos de sus 2000 corresponsales en todo el mundo.

Todo británico paga en impuestos una cuota anual de 154,50 libras esterlinas vea o no los contenidos de la cadena estatal. El año pasado, la BBC recibió más de 3,8 mil millones libras esterlinas de estos gravámenes gubernamentales, lo que representa aproximadamente el 75 % de su presupuesto.

“Las elecciones generales mostraron que la confianza es muy importante, pero también que la BBC ya no tiene el monopolio”, dijo Andrew Hawkins, presidente de la Savanta ComRes, en un comunicado.

Una parte de la audiencia británica ya no se fía de esta cadena pública para informarse de las noticias que suceden a diario en su entorno. De hecho, esta precepción también es extensible en otros lugares del mundo.

Es el caso de Irán, cuyas autoridades acusan a la cadena BBC Persian de ser cómplice de la campaña del terrorismo económico, liderada por EE.UU., contra el país persa.

El mes pasado, las cadenas televisivas en idioma persa con sede en Londres como BBC PersianIran InternationalManoto TV, aumentaron de manera notable su extensa campaña de propaganda contra Irán, apoyando a los grupos de alborotadores, los cuales fueron respaldados desde el extranjero, que intentaron aprovecharse de protestas por una subida del precio del combustible.

Ante tal coyuntura, Teherán envió una carta oficial a Ofcom, regulador británico de la industria de las telecomunicaciones, por dicha campaña propagandística.