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Un destacado experto estratégico asegura que un peligro externo no amenaza la existencia de Israel, sino que este régimen se desintegrará desde adentro.

No existe una amenaza externa real para Israel y si existe una amenaza para su existencia continua (...) de hecho, para el futuro del sionismo, entonces es una amenaza interna y no externa”, sentenció Yossi Melman en un artículo publicado por el diario israelí Maariv.

El destacado experto israelí en asuntos estratégicos recuerda que el expresidente sirio Hafez al-Asad (1971-2000) comparó a los cruzados y sus campañas de ocupación del país palestino con el sionismo e Israel, confirmando así que la presencia de los sionistas israelíes en la región de Asia Occidental es temporal como la de los cruzados.

Melman señala que Hafez al-Asad no fue el único que utilizó esta comparación histórica y este caso no solo existe en la política, sino también en la literatura y la historia árabe en los años cincuenta y sesenta. Para ellos, los sionistas son los occidentales, y “su fin es desaparecer como los cruzados”, invasores procedentes de Europa, que ocuparon el país por la fuerza.

“Se puede asumir con alta racionalidad que Israel no será derrotado en el campo de batalla, también según fuentes extranjeras, ya que tiene armas nucleares”, manifestó.

Sin embargo, el analista llegó a la conclusión de que Israel no será derrotado como los cruzados, pero sostuvo que este régimen “se está desintegrando como estado y como sociedad” desde dentro.

Para ratificar sus declaraciones, Melman explicó que “las grietas y la fragmentación, la división, el odio, el creciente disgusto por los valores liberales y las divisiones políticas entre otros, entre la derecha y el centro-izquierda, entre laicos y religiosos, entre los residentes orientales y los occidentales, amenazan el delicado tejido de la existencia aquí”.

“Por lo tanto, debemos agregar la ocupación y opresión del pueblo palestino y sus peligrosas repercusiones en la democracia y la sociedad. Estos fenómenos no comenzaron durante los años del gobierno de Benjamín Netanyahu, pero durante su mandato se aceleraron en un grado considerable, con su iniciativa deliberada”, agregó.

El experto israelí subrayó que el tejido común que unía al régimen israelí durante los años de su existencia “se está erosionando”.

Varios exfuncionarios israelíes han advertido y expresado de diversas formas su grave preocupación por la persistencia de amenazas internas como las divisiones, la fragmentación y la corrupción. Según ellos, la corrupción en Israel es más peligrosa que las amenazas externas.

Bahrein ha albergado una embajada secreta israelí desde hace 11 años

“Israel” ha estado llevando a cabo una diplomacia encubierta en Bahrein durante más de una década a través de una empresa fachada que figura como una firma de consultoría comercial, según un informe de los medios.

“Durante 11 años, “Israel” ha trabajado para llevar a cabo la diplomacia con Bahrein en secreto, mediante el uso de una empresa fachada”.

“La idea de una misión diplomática secreta surgió en 2007-2008 durante una serie de reuniones entre el ministro de Relaciones Exteriores de Bahrein, Jaled bin Ahmad Al Jalifa, y su contraparte israelí de entonces, Tzipi Livni. La decisión de abrir la misión en Manamá fue precedida por el cierre de una misión israelí en Qatar”.

Según el informe, la misión se registró el 13 de julio de 2009, bajo el nombre de la empresa fachada conocida como Centro para el Desarrollo Internacional, aunque desde entonces ha cambiado de nombre y su nombre actual permanece clasificado. Los registros de Bahrein inscribieron a la empresa como una compañía que brinda servicios de marketing, promoción e inversión, y su sitio web explica que es una consultora de empresas occidentales interesadas en inversiones no petroleras en la región.

“Inmediatamente después de que se establecieron oficialmente las relaciones el domingo, Israel envió una solicitud formal para abrir una embajada en Manamá. Sin embargo, esta empresa lo ha hecho increíblemente simple por la existencia de la misión, ya que todo el trabajo preliminar y la infraestructura ya están literalmente en su lugar”.

“Todo lo que tenemos que hacer es cambiar el letrero de la puerta”, dijo un funcionario israelí.

Análisis: Netanyahu ¿de salida?

Rosa Bronstein

TEL AVIV (Sputnik) — Las continuas manifestaciones, desafiando el confinamiento, y el último sondeo en intención de voto indican que los israelíes quieren "cualquier cosa menos Bibi" ("Bibi" es el apelativo, cariñoso y no cariñoso, de Netanyahu).

La falta de confianza en cualquier gobierno tiene diversas manifestaciones:

  • las protestas callejeras (muchas en Israel);
  • el irrespeto a la normativa (el desafío a las regulaciones del coronavirus están demostrando esto también);
  • y números: según el último sondeo de intención de voto realizado por el instituto Midgam el partido Likud del primer ministro, Benjamin Netanyahu, alcanzaría los 26 escaños en el Parlamento, y el partido Yamina (Derecha en hebreo) de Naftali Bennett acumularía 23.

Esto quiere decir que el antiguo aliado del primer ministro y ahora firme opositor Bennett es la estrella emergente de la derecha y eso tiene diversas implicaciones.

"Si Netanyahu quisiera tener una victoria impresionante es solo con una alianza con Bennett, pero todo el mundo sabe que ambos tienen problemas personales y políticos y que están enfrentados", explicó a Sputnik Rajel Leghziel, analista política.

"Ahora que Bennett está en la oposición se da la libertad de criticar muy abiertamente el manejo de la crisis del coronavirus, y eso le da más partidarios", agregó.

El problema personal pertenece al ámbito del chisme y no se sabe con exactitud quién ofendió a quién, pero sí se sospecha que la esposa de Netanyahu, Sara, es parte implicada en la animadversión de ambos políticos, que en el pasado militaban en el mismo partido, Bennett a las órdenes de Netanyahu.

(El rumor que más circula dice que cuando Bennett fue el jefe de personal de Netanyahu, el primero le dijo a la esposa del mandatario en más de una ocasión: "trabajo para él, no para ti", y ella se vengó provocando su expulsión del círculo).

Pero el resurgir actual del líder de Yamina en realidad no parece tener que ver con sus acciones sino más bien con el hecho de que no apoya a Netanyahu.

El fenómeno antinetanyahu

El coordinador del coronavirus nombrado por el Gobierno, Ronni Gamzu, es otra ilustración de este fenómeno: nombrado por Netanyahu y tras no lograr resultados positivos, Gamzu empezó a ganarse el desfavor del público. Sin embargo, hace unos días, en un cruce de acusaciones Netanyahu lo hirió (metafóricamente) y el resultado fue que Gamzu recuperó el crédito frente a la ciudadanía, lo que parece reforzar la idea de que, si el gobierno está en su contra, el público está a su favor.

Los ultraortodoxos siguen siendo la clave

El Gobierno de coalición presente, el Likud junto a Azul y Blanco, de centro y liderado por el exmilitar Benny Gantz, forman un gobierno de rotación desde el pasado mes de mayo.

"Las dos opciones de Azul y Blanco son o mantenerse en el gobierno y manejar como puedan la situación o romper la baraja y salir del gobierno, de modo que vayamos de nuevo a elecciones", describió Leghziel. Y agregó: "El problema es que las encuestas muestran que Azul y Blanco apenas llegan a 9 asientos. La gente de la izquierda que los votó están muy molestos, principalmente porque no se oponen al doble rasero del Gobierno con respecto a los manifestantes antiNetanyahu y al comportamiento de los ultraortodoxos".

La normativa del nuevo confinamiento, al que está sometido Israel desde el 25 de septiembre, está encontrándose con el desafío de manifestaciones semanales contra Netanyahu y aglomeraciones de ultraortodoxos, que celebran las Fiestas altas del judaísmo desde el comienzo del cierre (Rosh hashana, el año nuevo judío fue el 25 de septiembre, y las fiestas terminan este fin de semana, el 10 de octubre).

La Policía actúa de maneras diferentes frente ambos desafíos: "Las autoridades cierran los ojos frente a las aglomeraciones de ultraortodoxos y son violentas con los laicos que se manifiestan contra Netanyahu, parece una conspiración, pero no lo es, es estrategia política", señaló la analista.

"Si los ultraortodoxos se salen de la coalición y Netanyahu se queda sin socios, se cae el Gobierno", agregó Leghziel.

De lo político a lo personal

La oposición política a Netanyahu está muy influida por su situación personal, ya que está siendo investigado por tres casos de corrupción. "Y el propio Nentayahu ha hecho de su discurso político un discurso personal", explicó la analista. Y, seguramente, él mismo se pregunta, por qué dimitir, como le exigen los manifestantes cada semana frente a su casa en la calle Balfour de Jerusalén, si ha sido votado una y otra vez por el pueblo.

"Pero parece que algo está cambiando: la base política de Bibi está en la periferia, y ahora incluso en la periferia se manifiestan contra él", aseguró Legzhiel.

Entre los votantes que se identifican como de centro izquierda, un gran porcentaje declara no saber a quién votar, en caso de que hubiera elecciones anticipadas como pide un 49% de israelíes, según el instituto Migdam. Pero parece que la tendencia apunta a que toda esa gente votará a quien ponga fin al Gobierno de Netanyahu.

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