Todo es tan descarado que parece un esperpento valleinclanesco o el guión de una ópera bufa. Cuesta trabajo creer que individuos que parecen “serios” y que viven a costa del contribuyente puedan montar estas mascaradas con un único objetivo creíble: tomar a los ciudadanos por imbéciles. Veamos.

Solo 24 horas después, léanlo dos veces, 24 horas después de que EEUU lanzara a la OTAN la propuesta de compartir la tecnología necesaria en ciberseguridad para enfrentar los “ataques” de Rusia, salen a coro lo más granado de la infamia anglosajona a hacer “público” supuestos casos de acciones de “hackers” rusos 1ue, por supuesto, todos trabajan para la inteligencia militar de Putin, el GRU. ¿De verdad piensa esta chusma que somos todos idiotas?

Hoy, de forma orquestada, “como “por casualidad”, se suceden los siguientes acontecimientos…

Países Bajos ha anunciado que deportó a cuatro ciudadanos rusos en abril de 2018 por planificar un ciberataque contra la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). El Gobierno neerlandés afirma que la operación fue organizada por el Departamento Central de Inteligencia de las Fuerzas Armadas de Rusia (GRU, por sus siglas en ruso).

La ministra de Defensa de los Países Bajos, Ank Bijleveld, ha afirmado este jueves durante una rueda de prensa que los cuatro deportados eran miembros de inteligencia militar rusa y ha acusado al Gobierno ruso de "socavar" las democracias occidentales con sus actividades cibernéticas. Según Bijleveld, las autoridades neerlandesas frustraron el intento de 'hackeo' de la red WiFi de la OPAQ en abril.

Dicho brevemente, sin aportar ninguna prueba salvo las sospechas, se expulsan a cuatro ciudadanos rusos hace ¡¡¡5 meses!!! Y lo hacen público ahora en una rueda de prensa y llamando al embajador ruso en el país… Curioso. Por supuesto, no hubo acusación de espionaje ni procedimiento judicial alguno. Raro, raro raro…

Según las autoridades, los ciudadanos rusos llegaron a los Países Bajos el 10 de abril y fueron sorprendidos con equipos de espionaje en un hotel cerca de la sede de la OPAQ en La Haya; el día 13 fueron detenidos y expulsados a Rusia, ha detallado el jefe del servicio de inteligencia militar neerlandés (MIVD) Onno Eichelsheim en la misma rueda de prensa.

De acuerdo con los datos de la inteligencia, los deportados tenían planeado ir a un laboratorio en Spiez, Suiza, en el que la OPAQ estudia las muestras de sustancias químicas. En aquel entonces, la organización se dedicaba a determinar el tipo de sustancia con la que envenenaron al exagente doble de inteligencia Seguéi Skripal y su hija Yulia en Salisbury (Reino Unido) en marzo.

Por su parte, como no podía faltar, el embajador de la isla pirata británica en los Países Bajos, Peter Wilson, ha declarado que uno de los cuatro 'miembros de la inteligencia rusa' también intentó robar los datos de la investigación sobre el derribo del MH17 de Malasia Airlines en Ucrania en julio de 2014. ¿Pero no son públicos? ¿Es que hay información ocultada a la opinión pública?

Los investigadores detectaron en su portátil conexiones con Brasil, Suiza y Malasia, e indicios de ciberataques contra la Policía y Fiscalía malasia en busca de información sobre la investigación de la catástrofe.

¿Qué se sabe sobre los rusos deportados?

Durante la rueda de prensa conjunta también han revelado los nombres de los rusos acusados de ciberataques. Se trata de Oleg Sótnikov, Alexéi Morenets, Yevgueni Serebriakov y Alexéi Minin. Todos ellos viajaron a los Países Bajos con pasaportes diplomáticos… vamos, lo habitual en los espías… Nos toman por imbéciles durante todo el tiempo.

Morenets y Serebriakov fueron los que directamente se dedicaban al 'hackeo' mientras Sótnikov y Minin se encargaban de “otras tareas” de Inteligencia.

Tras las revelaciones de las autoridades neerlandeses en la rueda de prensa, el Ministerio de Exteriores de los Países Bajos ha citado al embajador ruso y representante permanente de Rusia ante la OPAQ, Alexánder Shulguín.

El profesor de historia contemporánea José Luis Orella ha comentado a RT que con el uso del nombre un servicio de Inteligencia que ya no existe Occidente intenta recuperar el aire de la época de la Guerra Fría.

Londres cree que denuncias de 'hackeo' de la OPAQ prueban "la relación de Rusia" con el caso Skripal

El supuesto intento de Rusia de realizar un ataque cibernético contra la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) durante la investigación del envenenamiento de Serguéi y Yulia Skripal en Salisbury demuestra "sin dudas" que Moscú estuvo detrás del mismo, ha afirmado este jueves el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jeremy Hunt.

"Si alguien tenía preguntas en su mente acerca de la participación militar rusa en los ataques de Salisbury, esto acabará con esas dudas", declaró Hunt a la BBC. "El Gobierno ruso debe saber que si viola el derecho internacional de esta manera, habrá consecuencias", agregó el funcionario. Pero por más vueltas que le damos, no vemos que se “PRUEBE” nada…

"La histeria del espionaje en Occidente está acelerándose", comentaron a RIA Novosti desde la Cancillería rusa acerca de estas denuncias, prometiendo emitir pronto un comentario oficial.

Moscú: La acusación de Londres sobre los supuestos ciberataques rusos son "una burda desinformación"

Las declaraciones del Ministerio de Exteriores del Reino Unido sobre los supuestos ciberataques perpetrados por Moscú son "otro elemento más de la campaña antirrusa" de Londres, ha denunciado la Embajada rusa.

La Embajada de Rusia en el Reino Unido ha calificado de "irresponsable" las declaraciones del Ministerio de Exteriores británico en las que acusaba a Moscú de realizar ciberataques en todo el mundo.

"Según la tradición, no está sustentada por ninguna prueba y es otro elemento más de la campaña antirrusa que lleva a cabo el Gobierno británico", ha declarado la misión diplomática.

"Las declaraciones así del Foreign Office son una burda desinformación de la opinión pública británica y mundial", ha aseverado la Embajada. Asimismo, ha señalado que "es poco probable" que la acusación haya coincidido "por casualidad" con la reunión de los ministros de Defensa de los países de la OTAN en Bruselas y con el anuncio sobre la creación de unas subdivisiones cibernéticas de las fuerzas armadas en varios países occidentales.

La Embajada ha recordado que durante la visita del exministro de Exteriores británico, Boris Johnson, a Moscú en diciembre de 2017, su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, le advirtió que si Londres tenía preguntas sobre la seguridad cibernética que quisiera tratar con especialistas rusos, las correspondientes consultas podrían ser organizadas rápidamente.

No obstante, "la parte británica se negó a tal diálogo, y la única explicación racional de ello es la suposición de que no tenían nada sustancial que decir", ha concluido la misión diplomática.

Este jueves, el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jeremy Hunt, ha afirmado que el Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) ha descubierto que detrás de varios 'hackers' que realizaban ataques en todo el mundo supuestamente estaba el Departamento Central de Inteligencia de las Fuerzas Armadas de Rusia (GRU, por sus siglas en ruso).

La OTAN reforzará sus medidas de seguridad cibernética tras la acusación de Países Bajos a Rusia

Los ministros de Defensa de la Alianza han tratado "los avances que se están haciendo en el establecimiento de un nuevo Centro de Operaciones Cibernéticas", ha precisado Jens Stoltenberg.

La OTAN reforzará sus medidas de seguridad cibernética, ha afirmado el secretario general de la Alianza Atlántica, Jens Stoltenberg, después de que Países Bajos acusara a Rusia de haber planeado un ciberataque contra la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

"La OTAN va a continuar fortaleciendo su defensa y disuasión para afrontar las amenazas híbridas, incluido en el ciberespacio", ha afirmado Stoltenberg en un comunicado.

Asimismo, ha precisado que los ministros de Defensa de la Alianza han tratado "los avances que se están haciendo en el establecimiento de un nuevo Centro de Operaciones Cibernéticas, en la integración de las capacidades cibernéticas nacionales en nuestras misiones y operaciones y en incentivar nuestra resistencia cibernética".

En el mismo día, EE.UU. acusa a 7 agentes de inteligencia rusos de 'hackear' agencias antidopaje

Los presuntos oficiales del GRU difundieron datos robados relacionados con 250 atletas de 30 países, bajo el nombre del grupo de 'hackers' Fancy Bears, según las autoridades estadounidenses. Pero estos hechos se hicieron público ¡¡¡hace más de un año!!! y hoy, justamente hoy, es cuando se acusa al servicio de inteligencia ruso. A esto se le llama desfachatez...

El Departamento de Justicia de EE.UU. ha presentado cargos contra siete presuntas oficiales rusos de la inteligencia militar, acusándolos del 'hackeo' de agencias antidopaje y federaciones deportivas estadounidenses e internacionales, y de la filtración de datos relacionados con 250 atletas de aproximadamente 30 países.

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, los sospechosos también realizaron ataques cibernéticos contra la empresa de energía nuclear Westinghouse Electric Corporation, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas y un laboratorio suizo.

Los oficiales del Departamento Central de Inteligencia de Rusia (GRU) supuestamente publicaron la información robada bajo el nombre del grupo de 'hackers' Fancy Bears, según la denuncia de Departamento de Justicia estadounidense.

En julio, el Departamento de Justicia de EE.UU. señaló a 12 oficiales del GRU, acusándolos de delitos relacionados con el 'hackeo' de correos electrónicos, sistemas de elecciones estatales y otros objetivos del Comité Nacional Demócrata en 2016.

El Foreign Office acusa a la inteligencia militar rusa de ciberataques indiscriminados

MOSCÚ (Sputnik) — Sin duda, el papel del Reino Unido es fundamental en toda está operación de intoxicación. El Ministerio de Exteriores británico acusó a la Dirección General del Estado Mayor de Rusia (inteligencia militar ampliamente conocida por su antigua sigla, GRU) de haber orquestado una campaña de ciberataques indiscriminados y temerarios.

"Hoy, el Reino Unido y sus aliados pueden denunciar al servicio de inteligencia militar ruso, GRU, por una campaña de ciberataques indiscriminados e imprudentes dirigidos contra instituciones políticas, empresas, medios de comunicación y deportes", consta en el comunicado que fue publicado anoche por el Foreign Office.

El Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC, por sus siglas en inglés) asocia la inteligencia militar rusa a varios grupos de hackers, entre ellos APT 28, Fancy Bear, Sofacy, Pawnstorm, Strontium Cyber Berkut y CyberCaliphate, y "estima con alto grado de confianza que GRU fue responsable casi seguramente" de varios ataques informáticos.

El comunicado cita en particular el robo de datos desde la web del Comité Nacional Demócrata previamente a las elecciones presidenciales de 2016 en EEUU; la publicación de ficheros confidenciales de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) en agosto de 2017; y el ciberataque que perturbó en octubre de 2017 el funcionamiento del Metro de Kiev y el aeropuerto de Odesa, en Ucrania, pero también repercutió en las operaciones del Banco Central de Rusia y de dos medios de comunicación rusos.

"El GRU actúa de forma temeraria e indiscriminada: intenta socavar e interferir en las elecciones en otros países; está dispuesto incluso a causar daños a empresas y ciudadanos de Rusia. Este modelo de comportamiento demuestra su deseo de obrar sin consideración del derecho internacional o de las normas establecidas y hacerlo con un sentimiento de impunidad y sin consecuencias", cita el comunicado al titular del Foreign Office, Jeremy Hunt.

El ministro añade que el Reino Unido, junto con sus aliados, denunciará estos "intentos de minar la estabilidad internacional" y responderá a ellos.

El Kremlin ha rechazado en más de una ocasión las insinuaciones que vinculan a las autoridades rusas con grupos de hackers.

También calificó de "absurdas" las acusaciones de interferencia en los procesos electorales de otros países.

Como no tenían nada mejor que hacer, los "trolls rusos" promovieron el odio contra película de Star Wars, según "estudio"

Víctor López G.

Lo de 'Los últimos Jedi' es algo fascinante. Ya no sólo por la visceralidad de las opiniones vertidas sobre ella y la enajenación colectiva derivada de la polarización de las mismas -que pasaban de la defensa a ultranza a la aversión más profunda-, sino porque prácticamente un año después de su estreno, la última entrega de 'Star Wars' sigue trayendo una larga y sorprendente cola.

Y es que lo último de Rian Johnson -que a mi me dejó frío, pero no horrorizado-, parece haber sido objeto de una campaña política según la cual se habría fabricado el odio hacia el filme visto en redes sociales para beneficiar intereses de la extrema derecha estadounidense y de la Federación Rusa. Ahí es nada.

Todo esto queda recogido en un artículo académico de Morten Bay titulado "Convirtiendo en armas a los Haters: 'Los últimos Jedi' y la politización estratégica de la cultura pop a través de la manipulación en redes sociales", y que afirma que la reputación de abominación cinematográfica del filme no es merecida, sino que atiende a una "influencia política deliberada y organizada disfrazada de comentarios de fans".

Según Bay, "el objetivo de estas medidas es aumentar la presencia en los medios del conflicto del fandom, propagando un discurso de desacuerdo y disfunción en la sociedad Americana. Persuadir a los votantes de este discurso continúa siendo una meta estratégica para la extrema derecha de los Estados Unidos así como para la Federación Rusa".

Esto, por supuesto, no quiere decir que todos los comentarios negativos vistos en Twitter y demás redes sociales hayan sido creados con el fin de desestabilizar políticamente. En el estudio, el autor diferencia tres tipos de voces distintas: las que tenían intereses políticos, los trolls, y a los que define como "fantagonistas auténticos"; siendo estos últimos fans reales de 'Star Wars' decepcionados con la película.

Según se recoge en el artículo, "En cómputo global, un 50.9% de los que tuitearon negativamente [sobre 'Los últimos Jedi'] tenían motivaciones políticas o no eran tan siquiera humanos", anotando que tan sólo el 21.9% de los tweets analizados contenían reacciones negativas, y que parte de ellos fueron publicados por lo que parecían ser "trolls rusos".

Para terminar, Moreover sugiere que las quejas sobre la presunta politización que han hecho Lucasfilm y Disney sobre la saga galáctica habría afectado a los fans de la era Trump.

"Desde que el posicionamiento ético y político de los nuevos filmes es congruente con los antiguos, es más probable que la polarización de la era Trump haya politizado a los fans. El discurso político divisorio del tiempo en que se realizó el estudio y de los meses previos a él ha enseñado a los fans un tipo de mensaje político que está en conflicto directo con los valores presentados en 'Los últimos Jedi'".

¿Se ha radicalizado el fandom y está haciendo gala de una toxicidad sin precedentes escudado por el altavoz que ofrecen las redes sociales o, por el contrario, hay intereses políticos ocultos en este tipo de movimientos? Sea como fuere, el contendido del análisis de Morten Bay, acertado o no, invita a la estupefacción.

Comentario: Ahora uno puede publicar un artículo "académico" y argumentar que algo "parece" ser de un modo u otro (en este caso, los imaginarios "trolls rusos"), y sacar conclusiones al respecto, y encima de eso llamarlo "ciencia", para luego ser publicado en los medios masivos de comunicación, como si se tratara de un hallazgo. ¿Acaso debemos creer que el maquiavélico Vladimir Putin y sus secuaces en el Kremlin, ávidos por el control total del planeta, ni siquiera perdonaron a la cultura "pop" y decidieron enviar a sus guerreros cibernéticos a criticar una película de Star Wars? ¿¿No tenían nada mejor que hacer??

Si usted cree eso, entonces digamos que "la Fuerza" no está de su lado... por usar un eufemismo.

En cuanto a la película, los editores de Sott.net en español estamos divididos en cuando a su calidad, así que suponemos que eso querrá decir que algunos de nosotros somos "trolls" de Putin y otros no. Vaya usted a saber.

Lo de siempre… La campaña de otoño-invierno de la OTAN. Tienen que defender la nómina y sus privilegios, hay que entenderlo… Pero que no nos tomen por imbéciles.

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