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PEKÍN (Sputnik) — El Gobierno chino exigió a Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá poner fin a la injerencia en los asuntos internos de Hong Kong después de que esos países se pronunciaran sobre la autonomía de ese territorio.

"Instamos a estos países a respetar la soberanía de China y cesar sus intentos de inmiscuirse en los asuntos de Hong Kong", indicó el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian.

El funcionario denunció que "estos países interfieren burdamente en los asuntos de Hong Kong y en los asuntos internos de China".

El Gobierno de Pekín, agregó Zhao, condena esas actitudes y envió sendas notas de protesta a esos cuatro países.

China también cuestionó las "manipulaciones políticas" de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU.

"Estados Unidos al pedir el debate de este tema [la resolución del Parlamento chino sobre la ley de seguridad nacional para Hong Kong] en el Consejo de Seguridad de la ONU, se inmiscuye groseramente en los asuntos internos de China (...) Instamos a Estados Unidos a cesar sus manipulaciones políticas", enfatizó el diplomático.

Más temprano una fuente comunicó a Sputnik que Estados Unidos y Reino Unido buscaban debatir Hong Kong en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Zhao advirtió que su país estaba dispuesto a tomar medidas apropiadas contra la injerencia estadounidense en Hong Kong, la excolonia británica que volvió a formar parte de China en 1997.

"Estados Unidos debe poner fin de inmediato a su injerencia en los asuntos de Hong Kong, si persisten en sus intromisiones, China está preparada para tomar contramedidas apropiadas", recalcó el portavoz diplomático sin precisar.

Todo se produce después de que la Asamblea Nacional Popular de China avalara el 28 de mayo una resolución que da luz verde a su Comité Permanente para desarrollar e incluir en la Ley Básica de Hong Kong la ley de seguridad nacional, que penaliza los actos de subversión, terrorismo, secesión, la conspiración con influencia extranjera y otros que amenacen la seguridad del territorio.

La jefa del Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, saludó la decisión del Parlamento central chino y señaló que la nueva ley busca impedir que una "minoría extremadamente pequeña de criminales" amenace la seguridad nacional, la prosperidad y la estabilidad de Hong Kong, así como el principio de 'un país, dos sistemas'.

Cómo Occidente está usando la pandemia contra los países 'indeseables'

Vitaly Podvitski

El coronavirus se ha presentado para Occidente como una nueva forma de aislar a los gobiernos que no le gustan. Países como Rusia han demostrado una gran solvencia a la hora de enviar ayuda más allá de sus fronteras, pero las élites de algunos países están prohibiendo a los más afectados por la pandemia recurrir a Rusia, dice Serguéi Lavrov.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso lo tiene claro: los países de Occidente no son capaces de dejar su enfoque destructivo ni siquiera en esta situación, que lo que tendría que haber hecho es unir a la comunidad internacional contra la pandemia.

No obstante, "no todos pueden resistirse a la tentación de aplicar el principio 'sálvese quien pueda'", según cita el medio chino Global Times las palabras de Serguéi Lavrov. Y es que las prohibiciones expresas a los países de recurrir a Rusia para obtener ayuda médica son una realidad, comenta el ministro.

Hechos como la interpretación de la comentada ayuda rusa a países como Italia como método de "fortalecimiento de la influencia geopolítica" de Rusia o como las constantes acusaciones a China por propagar presuntamente el virus no son más que una muestra de la falta de humanidad que dejan entrever los actos de ciertos gobiernos.

Y es que las autoridades de esos países son conocidas por ser las abanderadas de los valores democráticos, pero en momentos críticos como este "dejan de lado reglas elementales como el decoro y los límites éticos y comienzan a aplicar la 'ley de la jungla'", cree el canciller ruso.

La pandemia de SARS-CoV-2 está suponiendo un desafío sin precedentes para la comunidad internacional por la aguda crisis sanitaria que ha provocado en todo el planeta. A nivel mundial, ya son más de 5,8 millones las personas infectadas por este virus, mientras que la cifra de fallecidos rebasa los 358.000.