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Los periodistas de investigación del programa estonio Pealtnagija —Testigo Presencial, en español— aseguran haber descubierto una base secreta para entrenamiento de las fuerzas especiales de Estados Unidos en el territorio del país que hace frontera con Rusia.

Las primeras sospechas acerca de la existencia de la base militar norteamericana en Estonia surgieron cuando uno de los periodistas del programas se puso a estudiar los documentos del Departamento de Defensa de EEUU y encontró la información de que, en 2019, la nación norteamericana posiblemente asignó 15,7 millones de dólares al país báltico para financiar las necesidades de un objeto específico.

Durante varios años, los medios extranjeros y locales especularon acerca de la posibilidad de un despliegue permanente de las fuerzas especiales estadounidenses en los Estados bálticos —Estonia, Letonia, Lituania—, pero estos rumores siempre fueron refutados por las autoridades. Pealtnagija llevó a cabo negociaciones a lo largo de seis meses para poder visitar la base secreta de EEUU, cuya ubicación exacta al programa no se le permitió revelar.

Según ERR, la compañía de Radiodifusión Pública de Estonia, se construirá un campo de entrenamiento en Estonia para las necesidades de esta unidad de élite.

"Hemos estado aquí de manera continua desde 2014, y nuestro trabajo a menudo requiere más espacio", explicó Kevin Stringer, coronel del Ejército de EEUU, oficial superior de las fuerzas especiales europeas a Pealtnagija.

El tamaño de la unidad es un secreto de estado, así que al equipo del programa solo se le permitió registrar unas imágenes de las banderas y de algunos letreros de la base.

"Pero si Estonia no revela detalles, de los documentos del Departamento de Defensa de los Estados Unidos se desprende que, entre otras cosas, se construirán barracones, una galería de tiro, un arsenal y una torre para secar paracaídas. La construcción ya comenzó, las instalaciones estarán listas el próximo año", aseguró ERR.

Pompeo se niega a firmar el acuerdo que pone fin al conflicto en Afganistán

MOSCÚ (Sputnik) — El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, se niega a firmar un acuerdo para la solución del conflicto en Afganistán, escribe la revista Time citando a funcionarios en Estados Unidos, Afganistán y Europa.

Medios difundieron a finales de agosto que las delegaciones de EEUU y del movimiento Talibán habían consensuado el borrador del acuerdo de 11 puntos y que cuando el trabajo sobre el acuerdo finalizara, el documento sería firmado por Pompeo y el jefe político del movimiento Talibán en Doha, mulá Ghani Baradar.

Según fuentes, Talibán exige que Pompeo firme el acuerdo con el Emirato Islámico de Afganistán, el nombre usado por los talibanes después de que ocuparan la mayor parte de Afganistán en 1996.

La firma de este documento sería de facto el reconocimiento de los talibanes como una organización política legítima, señalan fuentes oficiales del Gobierno afgano.

Además, la revista llama la atención a que el borrador del acuerdo de paz, que el enviado especial de EEUU para Afganistán, Zalmay Khalilzad, presentó al presidente afgano, Ashraf Ghani, no garantiza una mayor participación de las tropas estadounidenses en la lucha contra la organización terrorista Al Qaeda (prohibida en Rusia) y un gobierno "proamericano" en Kabul.

El medio señala que el propio Pompeo anunció a través de su portavoz que podría firmar un pacto para la solución del conflicto en Afganistán si el presidente estadounidense Donald Trump y todas las demás partes llegan a un acuerdo.

El estado parcialmente reconocido del Emirato Islámico de Afganistán existió hasta 2001 cuando fue derrocado en la intervención militar de EEUU y sus aliados.

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