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LONDRES (Sputnik) — La plataforma digital británica Bellingcat es un proyecto de los servicios de inteligencia británicos, tanto por las fechas de su creación como por la información que publica, las biografías de sus jefes y el carácter de su financiación, declaró el portavoz de la Embajada rusa en Reino Unido.

El sitio digital, desde que fue lanzado por el británico Eliot Higgins en 2014, publica acusaciones contra Rusia, y actualmente algunos periodistas y expertos están cuestionando las vías de financiación de su extensa cobertura internacional.

"Que Bellingcat está relacionado con los servicios secretos se desprende de muchos datos (…), del plazo de su creación [poco antes de la catástrofe del vuelo MH17], el carácter de la información que publica, (…) su esfera [siempre antirrusa], los pazos de las publicaciones [siempre en momentos de máxima importancia para los países de la OTAN], la biografía de su jefe", indicó el diplomático.

Según el portavoz, antes de hacerse jefe del recurso digital e "ícono" del periodismo independiente, el británico Higgins era simplemente un fanático de los videojuegos.

El representante de la Embajada llamó a la plataforma a presentar ante la comunidad internacional alguna explicación convincente de esos hechos.

Para el diplomático, los activistas de Bellingcat mostrarían de una manera más convincente su "imparcialidad e independencia" si se ocuparan de indagan sobre muchas cuestiones relacionadas con el caso Skripal que aún no han sido esclarecidas.

A principios de marzo, Serguéi Skripal, exoficial de inteligencia militar rusa, reclutado en los años 90 por el servicio secreto británico MI6 y naturalizado en el Reino Unido, y su hija Yulia, fueron atacados con una sustancia de efecto neuroparalizante en la ciudad británica de Salisbury.

WikiLeaks revela el posible vínculo entre la Defensa británica y Bellingcat

El Ministerio de Defensa del Reino Unido podría estar detrás de la financiación del portal Bellingcat, que obtuvo fama tras sus 'revelaciones' sobre la implicación de Rusia en el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines, acaecido sobre el este de Ucrania el 17 de julio de 2014.

Así se refleja en las conversaciones privadas publicadas recientemente.

"Bellingcat está financiado parcialmente por el Ministerio de Defensa del Reino Unido y está alineado con UKUSA (El tratado de seguridad entre el Reino Unido y Estados Unidos)", se revela en uno de los mensajes publicados por la periodista Emma Best.

Fue ella quien publicó en su página web un listado con 11.000 mensajes directos de Twitter relacionados con la plataforma WikiLeaks. Según comentó ella misma, estos mensajes formaban parte de un grupo privado de la plataforma que utilizan principalmente seguidores activos de WikiLeaks llamado WikiLeaks +10.

El fundador de Bellingcat, Eliot Higgins, no tardó en reaccionar a la información sobre los presuntos vínculos con el Gobierno británico y aseguró que no había motivo para llegar a esa conclusión.

"Los mensajes privados filtrados de WikiLeaks no son más que basura sobre el financiamiento de Bellingcat por parte del Ministerio de Defensa británico", tuiteó.

Según el doctor en Ciencias Políticas y profesor de la Universidad Estatal de Moscú Lomonósov, AndréiManoilo, la inteligencia británica tiene interés en financiar portales como Bellingcat.

"Utilizan estos medios, especialmente los portales, para difundir diversos tipos de materiales comprometedores e información fabricada, que son el elemento principal de las operaciones de guerra de la información", comentó el experto en una entrevista para RT.

"En los últimos años, todos los servicios de inteligencia, incluidos los conservadores británicos, han contratado a representantes oficiales. Pero no son tan confiables y, por lo tanto, prefieren difundir la información a través de medios externos con los que no están conectados", explicó.

La lógica de este mecanismo es bastante simple: los lectores creen a los medios, que tienen reputación de libres e independientes incluso cuando publican información obviamente falsa.

Eliot Higgins y su portal ganaron fama con el caso de la catástrofe del Boeing malasio. Su 'investigación' sobre la implicación de Rusia en el incidente en Ucrania tiene como base publicaciones en internet, declaraciones de blogueros y grabaciones de audio cuya autenticidad jamás fue confirmada. La catástrofe se produjo en julio de 2014 y acabó con la vida de los 239 ocupantes del aparato.

El Ministerio de Asuntos Exteriores en repetidas ocasiones ha indicado que las fuentes de Bellingcat son dudosas, aunque su informe fue entregado a la Fiscalía holandesa encargada de la investigación del caso.

"Observamos con perplejidad cómo divulgan activamente los medios de comunicación neerlandeses, incluidos los próximos al Gobierno, las noticias falsas de la organización británica Bellingcat sobre la supuesta implicación de las autoridades rusas en el siniestro del vuelo МН-17 acaecido en julio de 2014 en Donbás", declaró en una de sus comparecencias la portavoz del organismo, María Zajárova.

"Como prueba de ello solo se publican imágenes vagas de origen absolutamente desconocido, se aportan enlaces que apuntan a grabaciones de unas conversaciones telefónicas y un intercambio de mensajes en las redes sociales de personas desconocidas. No hay nada nuevo en los métodos aplicados por Bellingcat. En lo que se refiere a Rusia, ellos [Bellingcat] no solo siempre han recurrido a este tipo de fuentes de información, sino que han preparado noticias falsas y las han filtrado", concluye.

A pesar de los muchos comentarios de Rusia respecto a la teoría de Bellingcat, esta organización consiguió una amplia cobertura mediática por parte de los medios occidentales.

El experto militar AlexéiLeonkov destacó que tanto Bellingcat como los Cascos Blancos participan en las maniobras de desinformación sobre la situación en Donbás y Siria, mientras que nadie presta atención a las pruebas demostradas por Moscú que apuntan a la dirección contraria.

Las 'investigaciones' de Bellingcat no se limitan a la catástrofe en el este de Ucrania. Basándose en datos de acceso público sacan conclusiones sobre los 'crímenes' de las tropas gubernamentales en Siria y la 'protección' de Rusia a Bashar Asad y sus aliados. Sus métodos en estas 'investigaciones' son similares a los utilizados respecto a Ucrania.

Por ejemplo, a la hora de determinar la filiación de los distintos combatientes en Siria en ciertas partes, Bellingcat defiende que es suficiente con fijarse en sus uniformes y galones, que luego pueden buscarse en internet y determinar así a qué agrupación o incluso división pertenecen.

Sin embargo, en su mismo material, Bellingcat reconoce que los distintos grupos a menudo usan galones falsos "con el fin de ocultar su verdadera identidad".

"Decir claramente que este camuflaje pertenece a Estados Unidos, el Reino Unido u otro país es difícil. Pueden proporcionarles equipamiento para que parezcan suyos o finjan la presencia de militares de otro Estado. Por ese tipo de imágenes es difícil entender quién es y qué es. No sirven como pasaporte para identificarlos ", concluyó Leonkov.

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