Moon of Alabama/Misión Verdad

El intento de revolución de colores en Bielorrusia, que predijimos en junio, evolucionó a lo largo de la semana pasada. Pero los eventos de hoy (18 de agosto) nos dicen que esto terminará pronto.

Mientras que el presidente Alexander Lukashenko proclamó haber ganado con el 80% de los votos en las elecciones del domingo pasado, la candidata “occidental” Svetlana Tikhanovskaya alegó haber sido ella la vencedora (aunque el 80% sin duda es demasiado alto, lo más probable es que Lukashenko sea el verdadero ganador). A continuación vinieron las protestas y disturbios. El martes se le dijo a Tikhanovskaya en términos nada ambiguos que abandonara el país. Terminó en Lituania.

Durante la semana varios disturbios nocturnos fueron desmantelados por la policía. Varios manifestantes recibieron “una paliza”. Los “periodistas occidentales” de siempre usaron videos de aquellos incidentes como un ejemplo de la inusual brutalidad policial. Es como si ninguno de esos escribas del Imperio alguna vez hubieran visto cómo la policía “occidental” reacciona cuando lanzan contra ellos botellas y fuegos artificiales.

En una entrevista a Strana.ua dos empleados del Ministerio de Asuntos Internos bielorruso explicaron su perspectiva de la situación (traducción de computadora editada):

“El comando le ha estado informando repetidamente al personal que provocadores extranjeros están organizando los disturbios. Estos son Estados Unidos, Polonia, los países bálticos y Ucrania. Rusia tampoco necesita a un presidente fuerte en Bielorrusia; en lugar de Lukashenko prefieren poner a uno de los suyos. Resulta que Bielorrusia se ha convertido para todos sus vecinos como en la piedra en el zapato. No les gusta Lukashenko porque no permite que oligarcas occidentales o rusos vengan al país. Sí. Y a los locales no se les permite alzarse mucho. Por esto, a nadie le gusta y eso ha enturbiado las aguas.( …) 

“¿Vio quiénes fueron y se plantaron frente a nosotros durante la fase caliente de los disturbios del lunes? Estos son niños ricos de ciudad, los hijos de padres adinerados que están cansados de su vida sin problemas. Estos son muchachos, jóvenes que han perdido el rumbo, que no entienden en lo más mínimo lo que quieren. La mayoría de mis colegas son gente de los pueblos. Y recuerdan cómo nuestros padres pasaron por tiempos difíciles en los 90, hasta que llegó Luka y paró el desastre. En la actualidad no vivimos con grandes riquezas, pero no somos pobres. Pero muchos no aprecian esto”.

De cualquier manera, a la policía se le pidió que bajara el tono. Esto no les gustó (traducción de computadora editada):

“Nadie quiere ser despedazado como el Berkut en Ucrania. Recordamos cuál fue su destino. Tenemos una orden, la cumplimos. Toda nuestra gente entiende que si estos niños ricos y sus amos llegan al poder, nos colgarán. Nos acusan de golpear a la gente. No agredieron a la gente, pero llevaron a cabo la orden que los comandantes les dieron por adelantado: actuar severamente. Lo hicimos”.

Berkut era la fuerza policial ucraniana que fue falsamente acusada de haberle disparado a los manifestantes durante el golpe del Maidán de 2014 y que luego fue desmantelada.

No parecen ser muchos los niños ricos en Minsk. A lo largo de la semana los grupos de manifestantes eran más bien pequeños. Los medios “occidentales” inflaron los números y hablaron de protestas a nivel nacional cuando 20 mujeres se pararon en una acera en Minsk. Las fotografías pueden contar la verdadera historia de tales situaciones. Algunos observadores se emocionaron bastante cuando 200 trabajadores de la empresa MTZ Minsk Trator Works escenificó una breve caminata. Pero la planta de MTZ Minsk Tractor Works emplea a 17 mil trabajadores.

La foto de abajo fue tomada y publicada alrededor del mediodía del 15 de agosto), hora local. Se suponía que esta era la protesta central en la capital. Un sábado en la mañana, con un clima excelente, y solamente 2 mil personas aparecieron. Minsk tiene alrededor de 2 millones de habitantes. Asistieron los “niños ricos de ciudad”. Y poco más.

 

Nexta es, por cierto, el canal central de comunicaciones empleado en este intento de revolución de color. El martes otra nota de Stana.ua ofrecía algunos detalles sobre esta operación (traducción de computadora, editada):

“El principal proveedor de noticias desde las calles de Minsk y otras ciudades del país es el canal Nexta Live. Hoy superó el millón de suscriptores, aunque fue ampliamente citado hace apenas un día, cuando los enfrentamientos empezaron a darse en las calles de la capital.

“Tiene un canal hermano, Nexta, con medio millón de suscriptores. Ambos portales principalmente avanzan los mensajes entre ellos. Pero el básico es el canal con el prefijo Live en el nombre. Ahí es donde aparecen los videos más operativos.

Y aún más importante, es ahí donde se publican los planes para las protestas: a qué hora y dónde reunirse para una concentración, cuándo darle inicio a una huelga, y así.

Todo el día, y especialmente en las concentraciones nocturnas de la oposición, el público es actualizado en un promedio de varios mensajes por minuto. La mayoría siendo videos y fotos exclusivas directamente tomadas desde el hervidero de las protestas.

Además del video, el canal coordina constantemente las acciones de los manifestantes. Les informan sobre los movimientos de la policía antidisturbios, y se les dice a los manifestantes cómo darle refugio a los protestantes.

Otra función del canal es llamar constantemente a la calle y alentar ataques a los agentes policiales.

Desde el primer día de las protestas, Nexta ha dejado un mensaje alegre ‘la gente está golpeando a la policía antidisturbios’, como si los oficiales de la policía no fueran gente.

Nexta es dirigido por “activistas” pro-occidentales anti-Lukashenko desde Polonia. El editor en jefe es alguien llamado Roman Protasevich. Antes fue periodista del medio Euroradio con financiamiento polaco-lituano, así como para Radio Liberty de la CIA. Nexta fue fundado por Stepan Putilo, quien antes trabajaba para el canal polaco-bielorruso Belsat, basado en Varsovia y financiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores polaco. Ambos actualmente viven en la capital polaca.

Mientras que estos medios producen nuevos videos las 24 horas del día y también producen bastantes posts en línea, detrás de Nexta debe haber un staff numeroso, tanto en Polonia como sobre el terreno en Bielorrusia. Esta es sin duda una operación costosa y, con toda seguridad, con apoyo de otros estados. El vice consejero de seguridad de Obama deja poco espacio para la duda sobre quiénes están detrás de este juego.

Ben Rhodes brhodes — 4:11 UTC · 11 Aug 2020

Los estadounidenses tienen que reconocer que la lucha contra Lukashenko en Bielorrusia es nuestra lucha. Él es parte de la misma tendencia que ha asolado a los Estados Unidos, Rusia, Turquía, Hong Kong, Brasil, Israel, Egipto, Filipinas, Zimbabue y otros. Necesitamos responder con solidaridad sostenida.

Ni la Unión Europea (UE) ni Estados Unidos han reconocido la victoria electoral de Lukashenko. Claramente ambos lo quieren fuera. Se habla de sanciones.

Incluso los medios rusos se han manifestado en contra de Lukashenko:

Steve Rosenberg BBCSteveR — 6:47 UTC · Aug 15, 2020

A juicio de los medios rusos esta mañana, las cosas no se ven bien para Alexander Lukashenko:

· “La pregunta no es si se irá, sino cuándo”

· “Se hizo realidad la pesadilla de Lukashenko”

· “Difícil ver cómo los eventos pudieran cobrar un giro a su favor”

Esto no le está saliendo bien a Lukashenko. Pudiera desmantelar las protestas, pero sabe que entonces el juego escalaría y no terminaría bien. Claramente necesita ayuda. Mientras el presidente Putin de Rusia y el presidente Xi de China lo han felicitado, ninguno tiene mucho interés en mantenerlo en el gobierno.

¿Qué les puede ofrecer?

La operación ucraniana para falsificar una amenaza de “golpe ruso” en Bielorrusia al hacer caer en una trampa a 32 ex combatientes de la empresa Wagner en el país, fracasó.

El 14 de agosto, un vuelo especial de la fuerza aérea bielorrusa los llevó a casa. Esto despejó la atmósfera para entablar conversaciones con Rusia.

Luego Lukashenko dio el paso siguiente. Advirtió públicamente que un peligro para el país también lo es para Rusia:

El presidente bielorruso Alexander Lukashenko dijo el sábado que quería hablar con el presidente ruso Vladimir Putin, advirtiendo que las protestas callejeras no sólo eran una amenaza para Bielorrusia.

(…)

Es necesario contactar a Putin para que pueda hablar ahora mismo con él, porque esto ya no es una amenaza solamente para Bielorrusia”, dijo, de acuerdo a la agencia de noticias estatal Belta.

Hoy defender a Bielorrusia no es menos que defender la totalidad de nuestro espacio, el Estado de la Unión [entre Rusia y Bielorrusia], y un ejemplo para los demás… Quienes ahora están en las calles, la mayoría de ellos, no entienden esto”.

La palabra clave del mensaje público fue “el Estado de la Unión”. Hoy lo enfatizó. Esto fue una oferta para negociar.

En 1999 Rusia y Bielorrusia firmaron un tratado para formar una unión entre Rusia y Bielorrusia. Incluiría libertad de movimiento, defensa común e integración económica así como una unión parlamentaria. Pero desde entonces Lukashenko ha ralentizado el tema. Al final del año pasado Putin lo volvió a presionar para que finalmente ejecute el acuerdo. Cuando Lukashenko lo rechazó Putin le quitó el salvavidas económico de Rusia. Bielorrusia dejó de recibir petróleo ruso subsidiado que podía refinar y vender a precios de mercado en “occidente”. Luego Lukashenko intentó hacerse el bueno con “occidente”. Compró petróleo de esquisto. El secretario de estado Mike Pompeo visitó Minsk. En marzo Estados Unidos reabrió su embajada en Bielorrusia.

Pero ahora ese “occidente” con el que Lukashenko quiso acurrucarse está tratando de matarlo. Cada embajada estadounidense es también una base para el cambio de régimen. Hubiera estado mucho mejor sin ella.

Mientras está siendo el objetivo de una operación de cambio de régimen estadounidense en curso, y con presión económica a plena vista, obviamente Lukashenko necesitaba ayuda. El 15 de agosto,  por fin, capituló ante Moscú con el tema del Estado de la Unión.

A Putin no le llevó mucho tiempo responderle. A alrededor de las seis horas del reportaje de Reuters citado arriba el Kremlin publicó una nota sobre una conversación telefónica con el presidente de Bielorrusia Alexander Lukashenko :

Vladimir Putin tuvo una conversación telefónica con el Presidente de la República de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, a iniciativa del lado bielorruso.

Alexander Lukashenko le informó a Vladimir Putin sobre el desarrollo de los acontecimientos luego de la elección presidencial en el país. Ambas partes expresaron confianza de que todos los problemas existentes pronto serán resueltos. Lo principal es evitar que las fuerzas destructivas usen estos problemas para provocar daños y que se beneficien mutuamente los dos países dentro de la Unión de Estados.

En relación con el regreso a Rusia de 12 personas que previamente fueron detenidas en Bielorrusia, se ofreció una evaluación positiva sobre cooperación cercana de las agencias relevantes en este caso.

También acordaron profundizar los contactos regulares a varios niveles, y reafirmaron su compromiso para fortalecer las relaciones aliadas, que cumplen por completo con los intereses fundamentales de las naciones fraternales de Rusia y Bielorrusia.

Parece que Putin aceptó el trato. Lukashenko, y su policía, no terminarán colgados. Rusia se ocupará del problema y el Estado de la Unión finalmente se establecerá.

Esto no quiere decir que se terminó el intento de revolución de color. Estados Unidos y su lacaya Polonia no es que recogerán todo y se irán. Pero con el apoyo total de Rusia asegurado, Lukashenko puede dar los pasos necesarios para darle fin a los disturbios.

Este anuncio le dice a la OTAN que esto ya terminó:

Steve Rosenberg BBCSteveR — 17:23 UTC · 15 Aug 2020

Lukashenko revela detalles de su llamada telefónica con Putin: “Tenemos un acuerdo con Rusia en materia de seguridad colectiva… y acordamos: si lo solicitamos, se nos proveerá de asistencia integral para garantizar la seguridad en #Bielorrusia”.

Este es el respaldo que se necesitaba. Todas las esperanzas de Estados Unidos y la OTAN de poner de alguna manera a Bielorrusia bajo su control han terminado.

Lukashenko ahora debería comenzar a desmantelar los 34 proyectos y organizaciones que la NED está financiando en el país. La gente involucrada en esto, probablemente muchos de los “niños ricos” que forman parte de los disturbios, deberán mantenerse bajo observación.

Por ahora el principal asunto es estabilizar la situación local. Rusia como súper poder seguramente tiene formas y medios para ayudar con eso. Bielorrusia ahora está bajo su total protección.

De aquí a un año, cuando el Estado de la Unión esté finalmente establecida, Lukashenko podría renunciar por motivos de salud y retirarse. Nuevas, y competitivas, elecciones pudieran darse entonces.

*Moon of Alabama (Luna de Alabama, en alusión a la canción escrita por Bertolt Brecht) es un portal de información y análisis alternativo que se ocupa de una generosa variedad de temas, con bastante hincapié en las principales situaciones que se desarrollan a nivel global.

Por lo general se trata de trabajos firmados por “b” (como abreviatura de Bernhard), quien escribe y coordina el medio, aunque también publica colaboraciones o trabajos especiales de otros autores. Tiene, además, una dinámica comunidad de lectores y comentaristas. Fue galardonado con el Premio Serena Shim en 2019.

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