Luís Riestra

En una ocasión anterior, cuando analizábamos la 'Nueva Pax Americana', vimos que, dentro de las incertidumbres de su nueva estrategia, se veía que seguían respetando los cánones establecidos de la geopolítica y, dada la forma en que se están acelerando los acontecimientos, ahora sabemos bastante más. La semana pasada, debido a la guerra proxy que libran Francia y Turquía en Libia, el Departamento de Estado americano respondió con un término especialmente estimado en este blog; dijeron que su posición en ese conflicto es de "neutralidad activa".

El término en cuestión es de origen español -lo hemos tratado aquí- y denominaba la doctrina diplomática de nuestro país durante la Primera Guerra Mundial, en la que, aunque comerciábamos con ambos bandos, con enormes beneficios, no tomábamos partido ni por uno ni por otro, pero hacíamos de enlace, entre otras cosas; posteriormente, el mismo término es copiado por Turquía durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Se va viendo por dónde van los tiros de lo que nos viene encima? Cuando tengamos un conflicto con Marruecos, que lo tendremos, país que le ofrece bases alternativas a la nuestras y que es arma "hasta los dientes", ¿hará lo mismo que con Francia, o somos especiales?

Hecha esa aclaración inicial, pasemos al tema de hoy recordando cuál es interés de España, para luego enmarcarlo en las alianzas que tenemos y cómo actuar sobre ellas, a ver qué resultados conseguimos con ese ejercicio que, por complejo, será un poco largo.

Un desastre histórico

Lo primero que habría que decir es que la doctrina sobre este tema hunde sus raíces en un discurso de Lord Palmerston que tratamos en su momento en "El interés de España", artículo que creo imprescindible y cuyo contenido no repetiremos, obviamente. Con esos criterios vimos su aplicación a España, en 'Lord Palmerston y las pupilas de Zapatero', del que se podría sacar una larga lista relativa a nuestros intereses, pero de las que tomamos dos de carácter interno: "Tener una demografía sana y el mayor grado de soberanía posible", que luego analizamos concluyendo que son intereses de tipo existencial que van camino de un desastre histórico, debido en buena parte a nuestra forma de gobierno y a la servidumbre voluntaria de los españoles.

Por supuesto que esos intereses existenciales internas, aunque estuvieran resueltos, que no es el caso, al contrario, pueden verse afectados por la acción de poderes externos o por obligaciones externas, lo cual nos lleva a la geopolítica, ese tablero que tuvimos que delimitar antes - en el primer artículo citado - para saber dónde nos movemos.

La geopolítica española

El prefijo "geo" es, como sabemos, relativo a la geografía, pero yo prefiero empezar por la geología, dada nuestra carencia extrema de materias primas industriales, razón por la cual estamos obligados, queramos o no, a exportar algo para adquirirlas, tarea que íbamos haciendo bastante bien hasta 2018. Aquí habría que resaltar que, si Estados Unidos ya no garantiza como antes la libre navegación marítima, entonces tenemos un problema existencial, pues nada más y nada menos que el 79,7% del tonelaje de nuestro comercio internacional se hace por esa vía (19.4 por carretera; datos de 2018), según datos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, nombre que, por cierto, es todo un monumento al orden y pensamiento disfuncionales que padecemos.

Conviene apuntar, además, nuestra carencia de ríos navegables con uso comercial que abaraten enormemente el transporte de mercancías, dándose relaciones de 1/12 a 1/50 dependiendo del producto. Los países con mejores dotaciones de este recurso y de materias primas industriales en Europa son Alemania, Francia, Reino Unido y Holanda, por solo nombrar los principales. Estos dos factores son cruciales para la acumulación de capital y, por tanto, en la industrialización; luego está el aspecto cultural, que exploramos en 'Gobierno y Reforma', todo lo cual parte a Europa en dos. Al analizar esto, uno no puede dejar de pensar en el crimen que nos hicieron con el saqueo de nuestras cajas de ahorro, pero sigamos.

Por contraste, Estados Unidos, donde la exportaciones son un parte pequeña del PIB (siguiente gráfica) , mayormente con Canadá y México, tiene asegurado con ambos el suministro energético, mientras que nuestras exportaciones de bienes, casi 2/3 del total (casi 24% del PIB) son en buena parte con Europa pero imposibles sin las importaciones de materias primas de otras áreas.

1 - Exports to GDP USA vs Spain Luis Riestra Delgado -www-macromatters-es

Entraríamos entonces en temas petroleros y, aunque en condiciones normales, su peso no debería ser tan importante en España, lo es más de lo que debería por la casta que nos parasita, como vimos en "Corrupción política y precios del petróleo". Pensemos también que el tiempo bonancible actual es pasajero y que, dada la destrucción de la oferta reciente, tema que vimos en 'Precios del petróleo y la guerra de Putin', volverá la parte mala (para nosotros) del ciclo y  no digamos si surgen perturbaciones serias en su suministro, que sin plásticos no hay sanidad o alimentos, por no hablar de otros bienes esenciales.

Menos Aves y más Armada

Menos Aves nuevos en España, se entiende, fuera, cuantos más mejor, pero también menos de otras cosas que, superada o no la covid19, habrá que recortar del dispendio político, medio con el que a ustedes les hacen soñar con parasitismos imposibles, sobre todo ahora que la Pax Americana ha cambiado. España es, además, territorio de paso y, en esa condición, la estrategia a seguir está más que estudiada y detallada como país a dominar. En ese sentido y dada su dimensión marítima, que hayamos, como informaba este periódico, dado de baja veintisiete naves de la Armada, por nueve de alta, y que la edad media de lo que queda sean 27 años, es un error que pagaremos muy caro, pues una marina no se improvisa, sobre todo sus dotaciones.

Si nuestro territorio fuera abundante en materias primas industriales recomendaría la neutralidad, el viejo sueño húmedo, por su ignorancia, de Fernando Morán, recientemente fallecido; pero como no lo es, se han de desarrollar alianzas para optimizar los medios de defensa necesarios y si hablamos de alianzas, siempre conviene ver antes lo que nos dice el CEO de Tesaria (enlace a video) que, aunque pensado para directivos, explica muy bien los cimientos primeros y la importancia de las mismas.

El imperio de los grandes

La mejor alianza que hemos tenido, hoy muy deteriorada, ha sido la estadounidense, cosa que demostramos en 'La Odisea de Hispania', y, antes de ella, lo normal por aquí eran las hambrunas, la emigración y las guerras civiles, y todo con una población de unos veinte millones de habitantes que estaban desertificando el territorio. Luego estaría la OTAN, poco eficaz para nuestro mayor problema, Marruecos, pero útil, entre otras cosas, para desarrollar otras alianzas y donde cuenta mucho el esfuerzo presupuestario, un compromiso que además lo exigen nuestros intereses.

En cuanto a la UE, ocurre algo parecido a la OTAN pero con el agravante de que le interesa que no contemos nada, pues manda el eje franco-alemán cuya estrategia es un ejemplo paradigmático de los 'organizadores' que quería Mackinder para sustituir a la democracia, tema que vimos en 'El progresismo y sus trampantojos'. La paz en Europa no se debe a la UE, sino a la Guerra Fría donde poderes externos se equilibraron y a la continuidad de la Pax Americana, que favoreció la UE vía comercio desigual. En la realidad la UE, en su forma actual, solo interesa por el mercado, y punto, pero no que sea fuerte políticamente, pues trabaja activamente contra nuestra soberanía y demografía.

El mal francés

Solo hay tres países con conexión propia al Mediterráneo y al Atlántico, y el acceso a los mares está detrás de muchas cosas, como la intervención alemana en Yugoslavia, que luego forzó a Francia y que terminó con el resultado que conocemos; también explica parcialmente la intervención alemana en Ucrania o su deseo de neutralizar, también con ayuda de la UE, a Polonia, para que no desarrolle el Intermarium.

Francia, que es nuestro principal cliente, atendiendo a su reparto con los alemanes, hace lo correspondiente con nosotros gracias a su vasallo marroquí y al sistema partitocrático español, siendo grandes expertos en la infiltración subversiva, tema que tratamos en 'De la casta a la secta'. La destrucción de la nación española que sufrimos es de libro y la ejecutan nuestros 'organizadores' (de Mackinder), la mitad disfrazados de jacobinos para hacerse millonarios.

Luego está el tema del 11-M y otro rumor (¿seguro?): el saboteo del submarino S80, que descalabró el presupuesto de Defensa y demoró la adquisición de los F35, con una extraña mala prensa, que aquí somos más listos que el USMC, los japoneses (comprarán 105), británicos, canadienses, israelíes, holandeses, etc. De remate, nos metemos en el avión furtivo francés, proyecto con 25 años de retraso y al que solo se apunta Alemania, con el que Francia renovará la flota embarcada de su único portaviones, que es operativo gracias a la tecnología de catapultas y alerta aérea temprana que le facilitan los malísimos americanos. Todo para ellos.

El caso es que Francia, creyendo que puede controlar el Mediterráneo (y todo, vamos), intentó inspeccionar un barco turco que iba a Libia, para ver si violaba el embargo de la ONU, y dos fragatas otomanas los hicieron retirarse (grave error francés) con el rabo entre las piernas; luego, cabreados, los franceses se retiran de unas maniobras navales de la OTAN. Vista la humillación (se imaginan las chanzas turcas sobre Macron), bombardearon a los aliados libios de Erdogan, cosa que éste aprovecha para hacer un impresionante despliegue naval en Libia para que quede claro quién manda en esas aguas, fortaleciendo su corredor que corta el Mediterráneo en dos.

Lo del neo otomanismo turco lo venimos advirtiéndolo desde hace años y no sorprende. Lo que sí sorprendió fue la actitud estadounidense, por lo demás lógica, ya que Francia es su "aliado" europeo que más les difama a nivel global; el segundo, después de Alemania, igual somos nosotros, que ZP dejó huella y sigue, más ahora con ZP2 y el chavista macho alfa, imagínense cómo nos ven, sobre todo sabiendo quién está detrás.

Pavor británico

El que tuvo retuvo. Escaldados por las Malvinas y viendo lo que viene, están dispuestos a ir donde haga falta, a tener bajas importantes y a persistir en el empeño por conseguir defender sus intereses y tienen una fuerza naval formidable, con la que imponer su voluntad a cualquier país costero que no sea una gran potencia. Pero, siempre hay un "pero", que en su caso es (incluso en la C.A.NZ.UK ) que, dados sus enormes compromisos globales, tienen muy difícil concentrar esa fuerza sin desatenderlos; solo con el problema ruso (sobre todo al norte) ya tienen bastante trajín y de ahí que sufrieran la piratería iraní en el Golfo Pérsico, aún teniendo bases próximas.

Aparte de ser importantes clientes y proveedores, entre muchas otras cosas, de material militar, serían nuestro aliado natural si no fuera por Gibraltar, obviamente, que solo hay que leer a Mackinder para ver el pavor que les da que se cierre el Mediterráneo. No abriré es melón después de haberme extendido tanto, lógicamente, pero es que además también tienen problemas en otras áreas, donde les interesa que no cambie el estatu quo y no intervengamos; así que, al ser de naturaleza pragmática, entienden muy bien aquello de "doctor, no iremos a hacernos daño, ¿verdad?". Con todo y eso, después de EE.UU. son la mejor alianza que hemos tenido, sobre todo porque los franceses no tienen medida (ni pulmón) y, junto con el progresismo, trabajan denodadamente para que seamos un Estado títere.

Realismo y necesidad

Por razones de espacio solo hemos podido dar unas pinceladas sobre los tres principales aliados, que por supuesto hay muchos otros, como Italia, aunque la mayoría, asumámoslo, por nuestra posición geográfica, no nos quiere bien y prefieren que seamos un país de servicios veraniegos, donde además, los políticos que hacen las listas electorales de listos y listillos, salen más baratos. Ante eso, habría que reforzar las relaciones con EE.UU. y a la Armada, para luego trabajar con los otros, un tema en que, solo el área de diplomacia naval, ya es extensísimo.

El objetivo principal, que es además prioritario y urgente, es asegurar el libre tránsito legal de mercancías y personas, comprometiéndonos a fondo en el área que va de Túnez a Canarias, y posicionnarnos, incluso con la neutralidad activa estadounidense, como un centro global de producción seguro y aprovechar que habrá relocalizaciones por el comportamiento de China. Como contraste, ahora desembarcan pateras en Alicante, entre otros sitios, surgiendo así las siguientes preguntas: ¿dónde está la Armada que no detiene a los barcos nodriza?, ¿o es que acaso alguien se lucra en el Gobierno con todo esto? No lo sabemos, pero nos gustaría aclararlo.

Luego ocurre que esto de la diplomacia naval al Gobierno igual le suena a suajili, que a lo peor te confunden un Roosevelt con otro o te salen con que los chinos van a hackear a la marina estadounidense, que ellos no saben nada de esos temas aunque prácticamente inventaron las TIC; ese es, corrupciones aparte, el nivel paupérrimo que padecemos, y agradezcan que no les insulten. La causa de eso la conocen: el sistema electoral proporcional. Luego, ayudándoles, están los autoritarios de derechas que, sabiendo que lo que padecemos es una partitocracia, echan la culpa a la democracia para difamarla, unos pájaros que me recuerdan un caso calcado, a quienes advertí que podrían tener un régimen autoritario de izquierdas, fue en Venezuela hace treinta años y no eran unos pitiyanquis precisamente, al contrario.

Lo que nos viene es muy feo y eso sin agregar el aspecto demográfico, que tanto olvidan los teóricos de la geopolítica, de ahí que al tratar ese factor lo tituláramos 'La nueva geopolítica'. Yo tal vez no lo vea pero, en poco más de una generación, la población marroquí casi duplicará a la española, un reto que no van a resolver otros por nosotros. Por supuesto que, como decimos aquí, todo tiene su tratamiento favorable y, parafraseando a Palmerston, "sin hacer el Quijote, cuando la causa es justa, siempre encontraremos amigos en camino"; lamentablemente, con la actual forma de gobierno el resultado siempre adverso para España y por eso nos la imponen. Por ahí es por donde hay que empezar, por acabar con la partitocracia, está claro.

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