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The Saker

¿Oxidadas antigüedades de museo o la “estrella de la muerte” de “Star Wars”?

¿Recuerdas lo que pasó cuando el portaaviones Almirante Kuznetsov navegó por Europa con destino al Mediterráneo oriental? Los líderes de la OTAN hacían bromas con el humo negro que salía del motor del barco mientras que, al mismo tiempo, seguían al Kuznetsov como si fuera la Estrella de la Muerte de la serie Star Wars y como si su objetivo final fuera destruir las Islas Británicas. Francamente, esto no es nada nuevo. Incluso durante la Guerra Fría, a los propagandistas occidentales les gustaba tratar despectivamente a todos los sistemas de armas soviéticos como basura y, al mismo tiempo, declarar que eran las armas aterradoras de un Imperio Malvado como el de Mordor, que destruiría al Mundo Libre. Esta vez, estamos viendo exactamente el mismo patrón una vez más:

El embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, declaró que estos aviones eran tan viejos que eran “piezas de museo”.

Mike Pompeo (¡quien hace que incluso Nikki Haley se vea casi inteligente y casi dulce!) declaró enojado que este fue un caso de “dos gobiernos corruptos malgastando fondos públicos, y reprimiendo la libertad mientras su gente sufre”.

Diego Moya-Ocampos, analista senior de IHS Markit Ltd, un proveedor de información global con sede en Londres, declaró que “Esto es Rusia tratando de obligar a los EEUU a decir ‘escuche, si se retira de esto y si realiza estos movimientos en Europa, de la misma manera, nosotros también haremos estos movimientos'”. También agregó que una “base rusa representaría una inversión mucho más grande en Venezuela de lo que Rusia ha indicado que está dispuesta a hacer, así como una mayor provocación a los Estados Unidos”.

Hay tanto analfabetismo militar en el imperio anglosionista que, una vez más, decidí involucrarme en algunos LikBez (acrónimo de likvidatsiya bezgramotnosti, “eliminación del analfabetismo”, programa soviético de las décadas de 1920 y 1930. Nota del T.) muy necesarios para tratar de aclarar las cosas.

Primero, lo básico: el Tu-160 es, de hecho, un bombardero estratégico supersónico pesado, lo que significa que tiene la velocidad y el alcance para atacar objetivos a larga distancia (hasta qué punto, depende de la carga, la disponibilidad de reabastecimiento en vuelo y el perfil de vuelo; por lo general, se cita un rango máximo de 12.000 km.). Mientras que el Tu-160 puede transportar bombas regulares (“tontas”), sus armas principales son misiles de crucero, específicamente seis misiles Raduga Kh-55SM/101/102/555 o doce misiles Kickback AS-16. El primero tiene un alcance de aproximadamente 4.500–5.000–5.500 km. (2.800–3.100–3.400 millas; algunas fuentes incluso reclaman un rango de 10.000 km (6.200 millas) con una duración de vuelo de 10 horas. El AS-16 es un arma de corto alcance con un rango de 300 km (160 nmi) que puede volar a 40.000 mts. (130.000 pies) y luego caer en picado a una velocidad de Mach 5. Ambos misiles tienen una baja sección transversal de radar, guía avanzada (incluido el terminal) , kit de guerra electrónica a bordo y capacidades de maniobreo. Finalmente, estos misiles existen en varias variantes, entre ellas las convencionales, nucleares y anti-buques. La primera conclusión, sugieren estas cifras, es que Rusia no necesita enviar sus bombarderos a ningún lugar cerca de los EEUU para un poderoso ataque convencional o nuclear: con un alcance de entre 4.500 y 10.000 km, el armamento de misiles principal del Tu-160 no requiere que este bombardero esté cerca del objetivo en el momento del lanzamiento del misil. En vez de atacar desde Venezuela, el Tu-160 puede disparar su misiles volando sobre el casquete polar y todavía golpear a los EEUU continentales.

Esto es cierto para los bombarderos, pero esto es aún más cierto en el caso de los misiles balísticos y de crucero basados ​​en submarinos o barcos.

Segundo, esta no es la primera vez que las fuerzas armadas rusas realizan una visita a Venezuela: bombarderos aeroespaciales rusos visitaron el país en 2013, y los barcos de la Armada rusa lo hicieron en 2008. Nada sucedió entonces, y nada sucedió ahora.

Lo admitiré, ésta es una “estrategia” de aspecto aterrador (así son llamados por su tripulación estos bombarderos estratégicos pesados supersónicos)

Entonces, ¿sobre qué se trata toda la histeria?

Creo que todo esto tiene que ver con la política interna de EEUU y, digamos, “gestión de la información”: cada vez que las fuerzas armadas rusas visitan Venezuela, el público de EEUU se acerca peligrosamente a descubrir tres cosas que los neocons y su estado profundo desean desesperadamente mantener en secreto para el público estadounidense:

  • La parte continental de los Estados Unidos está completamente indefensa por la muy sencilla razón de que (¡casi!) nadie la está amenazando.
  • Rusia tiene los medios para lograr ataques convencionales y nucleares en cualquier lugar de los Estados Unidos.
  • Nunca hemos estado tan cerca de una guerra nuclear y convencional a gran escala como lo estamos hoy.

Veamos cada una de estas afirmaciones una por una.

Estados Unidos está totalmente indefenso porque nadie lo amenaza

Es cierto que Rusia y (en menor medida) China pueden atacar a los Estados Unidos. Pero como sólo podrían hacerlo a costa de un terrible contraataque de las fuerzas convencionales y nucleares de los EEUU, los planificadores y analistas de las fuerzas de los EEUU están bastante seguros de que ni Rusia ni China iniciarán tal ataque. Además, a diferencia del imperio anglosionista, ni la Unión Soviética ni Rusia han planeado alguna vez un ataque contra Estados Unidos o Europa.

[Barra lateral: recordatorio rápido para los creyentes en los “valores occidentales”: esto es lo que los maravillosos aliados occidentales tenían guardado, para la Unión Soviética, al final de la Segunda Guerra Mundial:

Plan Totalidad (1945): señaladas 20 ciudades soviéticas para su arrasamiento en un primer ataque: Moscú, Gorki, Kuybyshev, Sverdlovsk, Novosibirsk, Omsk, Saratov, Kazan, Leningrado, Baku, Tashkent, Chelyabinsk, Nizhny Tagil, Magnitogorsk, Molbiv, Stalinsk, Grozny, Irkutsk y Yaroslavl.
Operación Impensable (1945): asumió un ataque sorpresa de hasta 47 divisiones británicas y estadounidenses en el área de Dresde, en medio de las líneas soviéticas. Esto representaba casi la mitad de aproximadamente 100 divisiones (cerca de 2,5 millones de hombres) a disposición en las cuarteles centrales británico, estadounidense y canadiense en ese momento. (…) La mayor parte de cualquier operación ofensiva habría sido llevada a cabo por las fuerzas estadounidenses y británicas, así como por las fuerzas polacas y hasta 100.000 soldados alemanes de la Wehrmacht.

Operación Dropshot (1949): incluyó perfiles de misión que habrían usado 300 bombas nucleares y 29.000 bombas de explosivo de alto poder en 200 objetivos en 100 ciudades y pueblos para eliminar el 85% del potencial industrial de la Unión Soviética de una sola vez. Entre 75 y 100 de las 300 armas nucleares habían sido destinadas para destruir aviones de combate soviéticos en tierra.

Pero la prueba más grande es, creo, el hecho de que ninguno de estos planes se ejecutó, aunque en ese momento la Anglósfera estaba escondida de manera segura detrás de su monopolio sobre las armas nucleares (¿y cuándo Hiroshima y Nagasaki no fueron destruidos en parte para “asustar a los rusos”?) Vea aquí para más detalles]

Sin embargo, si la gente de los Estados Unidos se da cuenta de que no tienen un enemigo creíble, podrían preguntarse por qué su país gasta más en “defensa” que el resto del planeta combinado. Podrían enojarse más si se dieran cuenta de que incluso a pesar de que su país gasta más en “defensa” que el resto del planeta combinado, permanecen totalmente desprotegidos.

Rusia puede acabar con los Estados Unidos

Durante la Guerra Fría, la gran mayoría de los estadounidenses sabía que la URSS podría acabar con los Estados Unidos en un ataque nuclear masivo. Sin embargo, desde el final de la Guerra Fría, este hecho ha sido apartado de la conciencia de la mayoría de los tomadores de decisiones de los Estados Unidos (de ahí su retórica y políticas francamente suicidas). Hoy en día, la gran diferencia con la Guerra Fría es que Rusia puede atacar cualquier lugar dentro de los Estados Unidos usando solo armas convencionales. Hace dos años escribí un análisis detallado sobre cómo se está preparando Rusia para la Tercera Guerra Mundial, por lo que no voy a entrar en todos los detalles aquí, pero solo menciono un excelente ejemplo de esta nueva capacidad convencional del ejército ruso:

Toma el misil de crucero Kalibr visto recientemente en la guerra en Siria. ¿Sabía que se puede disparar desde un típico contenedor comercial, como los que encontrará en camiones, trenes o barcos? Echa un vistazo a este excelente video que explica esto:

Solo recuerda que el Kalibr tiene un rango de entre 50 km y 4.000 km y que puede llevar una ojiva nuclear. ¿Qué tan difícil sería para Rusia desplegar estos misiles de crucero frente a la costa de los EEUU en buques de contenedores comunes? ¿O simplemente guardar algunos contenedores en Cuba o Venezuela? Este es un sistema tan indetectable que los rusos podrían desplegarlo frente a las costas de Australia para atacar la estación de la NSA en Alice Springs si lo quisieran, y nadie lo vería venir.

Y tenga en cuenta que el Kalibr no es el único misil (balístico o de crucero) con capacidad nuclear/convencional que Rusia puede lanzar contra objetivos militares de EEUU en todo el mundo, incluyendo dentro de los EEUU. Los sistemas de armas listados por Putin en su ahora famoso discurso son todas armas formidables por derecho propio (ver el excelente análisis de Andrei Martynov de la implicación militar de estos nuevos sistemas de armas y mi propio análisis de sus implicaciones políticas). Algunos lectores podrían pensar erróneamente que los misiles convencionales rusos son de alguna manera menos amenaza que los nucleares, pero eso sería un gran error. En la teoría de la disuasión y la escalada, es crucial que cada lado tenga lo que se llama “dominancia de escalada” en todos los niveles del espectro de represalias. En pocas palabras, la llamada “Destrucción Mutua Asegurada” (o MAD) es una postura muy débil debido a su muy baja estabilidad frente al primer ataque (debido a la estructura de fuerza de “usarlos o perderlos“) y porque el uso de armas nucleares es, bajo una postura MAD, equivalente al suicidio. Sin embargo, tener pequeñas armas nucleares tácticas y, aún más, armas convencionales estratégicas, le dan a Rusia una significativa ventaja de dominancia de escalada, que Estados Unidos no puede igualar. En un artículo de 2017, desmentí en algunos detalles los dos mitos estadounidenses más importantes sobre la postura militar de los EEUU: el primer mito es el mito de la superioridad militar de los EEUU y el segundo mito es el mito sobre la invulnerabilidad de los EEUU, por lo que aquí reiteraré que estos dos mitos son un disparate. La realidad es que EEUU es *extremadamente* vulnerable a los ataques convencionales rusos (consulte el artículo que menciono para obtener todos los detalles): Rusia tiene una amplia variedad de armas convencionales, que van desde misiles balísticos hipersónicos hasta misiles de crucero de largo alcance. Además, Rusia no tiene absolutamente ninguna necesidad de enviar dos bombarderos Tu-160 a Venezuela para aumentar de alguna manera esa capacidad.

Una guerra entre EEUU y Rusia probablemente suceda pronto a menos que los EEUU cambien su rumbo político suicida

Una verdad que la propaganda anglosionista nunca menciona es que Rusia se ha retirado en la medida de lo posible y que existe un amplio consenso en Rusia, tanto entre las élites políticas como entre el pueblo, de que Rusia no puede retirarse más. Dios sabe que incluso si toda la propaganda de “Putin rendido a” es una tontería, sigue siendo cierto que la percepción de las élites occidentales suele ser una extraña mezcla de desestimar a Rusia mientras que, al mismo tiempo, presentar a Rusia como el enemigo número uno en el planeta. No sé si las personas que hacen estas declaraciones realmente las creen o no, pero la política resultante es una de una hostilidad total e interminable, mezclada con una creencia casi religiosa en la superioridad, e incluso en la invulnerabilidad, del “Occidente colectivo”. ¡Y este es, precisamente, el tipo de mentalidad que resulta en guerras estúpidas y sangrientas! Permítanme repetir esto otra vez: Rusia ya ha hecho todo lo posible para evitar una guerra con los Estados Unidos, y no hay nada más que pueda hacer; en contraste, cada movimiento político de los Estados Unidos hacia Rusia nos está acercando un paso más a una guerra casi inevitable.

Los dos Tu-160 en este contexto: imagínalo como una llamada de atención *suave*

La importancia de la visita de los dos Tu-160 a Venezuela no es militar, sino psicológica: al presentarse tan cerca de los EEUU de una manera tan visible, los rusos no están amenazando a los EEUU o enviando algún tipo de mensaje a las fuerzas armadas de los EEUU. Lo que están haciendo es tratar de despertar gentilmente a la -zombificada por la prensa prostituta- población de Estados Unidos, demostrando que sí, el “malvado Putin” tiene los medios para “llegar” hasta los Estados Unidos si es necesario. Esto, aunque no es una noticia destacable para las fuerzas armadas de los EEUU, parece estar causando algo así como un shock a mucha gente en los EEUU. La realidad es que un solo moderno SSBN ruso en un puerto en Rusia es una amenaza mucho más temible para los Estados Unidos que estos dos bombarderos, pero eso no es algo que alguien esté dispuesto a admitir frente al pueblo de los Estados Unidos, por lo que Rusia le envió dos bombarderos de una manera claramente visible para forzar a mencionarlos incluso a la corporativa Siomedia.

En caso de un tiroteo entre Rusia y los EEUU, un par de bombarderos rusos no supondrán una gran diferencia, pero en este momento sí pueden actuar como la proverbial punta del iceberg y, tal vez, finalmente conseguir que el público estadounidense (o, al menos algunos de sus representantes) se despierte a la amenaza real y exija que los EEUU se retiren de su actual confrontación a gran escala con Rusia, entonces este sería un buen resultado.

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Una amenaza mucho más seria: un SSBN clase Borei atracado en su puerto base de Severodvinsk en el Norte de Rusia

Si no, al menos el Kremlin ha mostrado respaldo al gobierno venezolano y al pueblo venezolano al demostrarle al mundo que la famosa “Doctrina Monroe” lleva mucho tiempo muerta y que la supuesta “única superpotencia en el planeta” no puede hacer absolutamente nada para impedir que Rusia (o cualquier otro país) abiertamente ponga su pulgar sobre la nariz colectiva del tío Shmuel.

¿Será eso suficiente?

Lo dudo. Pero nada impide que Rusia intente otras “alarmas de despertador”, posiblemente más explícitas. Por ejemplo, un SSBN ruso de la clase Borei podría disparar algunos de sus SLBM en una oleada de lanzamientos y hacer que aterricen en algún lugar lo suficientemente cerca de los EEUU para obligar a los medios estadounidenses a prestar atención (por lo general, los rusos usan el Lejano Oriente ruso como rango de prueba de misiles Kura, pero estos lanzamientos son ignorados absolutamente en Occidente). Entonces, ¿por qué no atacar a algún objetivo en, digamos, Venezuela? Por supuesto, antes de cualquier lanzamiento de tal tipo, Rusia informaría completamente a todos los países afectados, especialmente a los EEUU, y utilizaría una ojiva de mentira o una ojiva convencional. Y, por supuesto, estos misiles serían disparados desde el muelle del submarino, sin siquiera salir del puerto, no necesariamente el muelle principal, sino uno situado más lejos, en la península de Kola, podría ser una opción. Diablos, los rusos podrían incluso invitar a delegaciones de prensa extranjeras, y a los agregados militares acreditados en Rusia, y transmitir todo en la televisión. Este tipo de manifestación va en contra de la cultura militar rusa y su obsesión maníaca por el secreto (tal lanzamiento no sería sin riesgos), pero seguramente vale la pena correr ese riesgo si eso puede traer a sus sentidos a los líderes anglosionistas y la población que gobiernan. Está bien, tal vez mi idea es inverosímil, pero entiendes la idea. Rusia necesita no solo hablar sino que en realidad debe demostrar que sus armas pueden llegar bien dentro de los EEUU (y cualquier lugar a lo largo de la extremadamente frágil costa de EEUU) y luego esperar y ver si los estadounidenses, finalmente, quieren participar en conversaciones serias y significativas, a diferencia de los ridículos chats cortos que los manipuladores de Trump le permiten tener con Putin cuando se encuentran en algún tipo de cumbre; aparentemente “twittear” es una representación precisa de cómo funciona el cerebro de Trump…).

Conclusión: todas las guerras terminan eventualmente. La pregunta crítica es “¿cómo?”

Rusia y el Imperio han estado en guerra desde al menos 2014. Esta ha sido una guerra 80% informativa, 15% económica y solo un 5% (o menos) cinética. Pero el Imperio se está quedando sin acusaciones estúpidas y amenazas vacías, su guerra económica ha sido un fracaso total, y todo lo que queda es “volverse cinético”, lo que sería un desastre para todas las partes. Anotaciones finales:

El sueño de Estados Unidos de someter a Rusia ha muerto hace mucho tiempo.

El sueño estadounidense de amenazar a Rusia lleva mucho tiempo muerto.

El sueño de EEUU de seguir siendo la única superpotencia (también conocida como “hegemón mundial”) está muerto.

¿Qué puede hacer Estados Unidos en esta situación?

El desencadenar una guerra cinética sería suicida. Bulinear a Rusia con amenazas no funciona. Pretender que la realidad no está ocurriendo es la estrategia actual de EEUU, pero es claramente insostenible (y cada visita de un Tu-160 a Venezuela la socava aún más).

No veo otra solución que poner fin a esta guerra y (¡por fin!) negociar un plan de paz global con Rusia.

Si no, espere que muchos más equipos militares rusos se aproximen más cerca de las fronteras de Estados Unidos.


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