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El movimiento popular yemení destruyó o dañó en un mes 126 vehículos militares de la coalición liderada por Arabia Saudí, según informes.

En concreto, combatientes de Ansarolá destruyeron 4 tanques de batalla, 21 vehículos blindados de transporte de tropas, 10 vehículos blindados y 91 camionetas saudíes durante el pasado mes de julio, declaró una fuente de las unidades de ingenieros del movimiento popular yemení, bajo condición de anonimato.

En declaraciones ofrecidas el miércoles a la cadena yemení de televisión Al Masirah, la citada fuente señaló, además, que más de 29 concentraciones de fuerzas de la denominada coalición saudí fueron atacadas con misiles antitanque (ATGM, por sus siglas en inglés).

El Ejército yemení y Ansarolá llevan a cabo continuas ofensivas contra los saudíes, en represalia por la guerra desatada por el reino árabe contra Yemen en marzo de 2015, que, hasta ahora, ha dejado miles de yemeníes muertos, además de provocar enfermedades como el cólera, una terrible hambruna y una catastrófica situación humanitaria.

En esta misma línea, las fuerzas de Ansarolá lanzaron el lunes varios misiles dirigidos antitanque contra posiciones de los mercenarios de los Al Saud dentro de la provincia central yemení de Marib.

Según comunicó el miércoles el portal sirio Al-Masdar News, durante dichas ofensivas al menos cinco vehículos militares —un vehículo blindado, un tanque de batalla y tres camionetas—de Arabia Saudí fueron destruidos.

Mientras tanto, el pasado 4 de julio otro informe de Al Masirah había revelado que las fuerzas yemeníes, apoyadas por combatientes de Ansarolá, destruyeron 85 tanques de combate y vehículos blindados saudíes con misiles antitanque durante el pasado mes de junio.

El movimiento popular yemení ha alertado ya en reiteradas ocasiones de que los agresores saudíes no podrán protegerse de los misiles yemeníes y que Ansarolá les haría pagar el precio de sus “crímenes bárbaros contra el pueblo de Yemen”, blanco de bombardeos saudíes y otros países árabes desde marzo de 2015 con luz verde de EE.UU.

La organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que Arabia Saudí viola el derecho humanitario internacional en la guerra contra su vecino sureño, en la que utiliza armamentos prohibidos internacionalmente, por ejemplo, bombas de racimo.

Ejército yemení mata a decenas de milicianos saudíes en Al-Hudayda

Las fuerzas yemeníes lanzan ataques de artillería y con misiles contra las posiciones de las milicias apoyadas por Arabia Saudí en la provincia de Al-Hudayda.

Las fuerzas del Ejército y del movimiento popular Ansarolá de Yemen realizaron el sábado masivos ataques contra las ubicaciones militares de los mercenarios saudíes en la región de Al-Duraihimi, sita en la provincia yemení de Al-Hudayda (oeste).

Según informan medios locales, los ataques yemeníes dejaron 35 víctimas entre muertos y heridos en las filas leales al expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, que cuentan con el apoyo de Riad y Abu Dabi.

Las fuerzas yemeníes incautaron además gran cantidad de armas en los puestos abandonados por los mercenarios saudíes tras el duro fracaso que sufrieron.

El Ejército de Yemen, con el respaldo de los comités populares, ha continuado este domingo su ofensiva y ha lanzado ataques aéreos y con misiles contra las milicias saudíes en las costas de Al-Hudayda, reporta la agencia oficial yemení de noticias Saba News, citando una fuente militar.

Esos asaltos han causado pánico y confusión en las fuerzas invasoras y mercenarias de la coalición saudí y ha cobrado la vida de decenas de ellas, añade el medio.

El portavoz del Ansarolá, Muhamad Abdel Salam, señaló el sábado que Yemen seguirá “las operaciones contra los milicianos agresores y mercenarios (saudíes) en la costa occidental de Yemen, con tácticas especiales, las cuales sorprenderán al enemigo y les obligará a abandonar sus posiciones y armas”.

Arabia Saudí y sus aliados regionales están enfrascados desde el 13 de junio en una ofensiva a gran escala para hacerse con el control de la ciudad portuaria Al-Hudayda; una operación que ha causado la ira y la condena de muchos países y organizaciones pro derechos humanos.

El pasado jueves, los aviones liderados por Riad bombardearon indiscriminadamente un hospital y un mercado de pescado, ambos ubicados en Al-Hudayda. El resultado: más de 55 muertos y 130 heridos entre los civiles.

Miles de mujeres yemeníes salieron el sábado a las calles de la capital, Saná, para protestar por los más recientes crímenes de Riad y sus aliados contra el país más pobre del mundo árabe.

Yemeníes se vengan de Arabia Saudí lanzando 5 misiles balísticos

Las fuerzas yemeníes han lanzado varios misiles balísticos contra puestos militares de Arabia Saudí en venganza al bombardeo saudí a un hospital en Al-Hudayda.

Según informa la cadena yemení Al Masirah, las unidades misilísticas del Ejército y el movimiento popular Ansarolá de Yemen han lanzado en las últimas 24 horas cinco misiles balísticos contra las posiciones militares de las Fuerzas Armadas de Arabia Saudí.

En específico, asegura el mismo medio, cinco misiles yemeníes, cuatro Zelzal-1 y un Zelzal-3, golpearon los puestos militares en las regiones de Asir, Jizan y Najran (sur del territorio saudí) y causaron amplios daños en las filas saudíes.

Del mismo modo, las unidades de artillería yemeníes lanzaron bombardeos en contra de los puestos militares de Arabia Saudí en la frontera común. Al menos tres uniformados saudíes han muerto, señala Al Masirah.

Estos ataques tienen lugar en respuesta a las sangrientas ofensivas aéreas de Arabia Saudí y sus aliados contra un hospital y un mercado de pescado en el puerto yemení de Al-Hudayda (oeste), que se saldó el jueves con la vida de 55 civiles y 130 heridos, muchos en condiciones graves.

Fuente israelí revela pago millonario saudí a mercenarios en Yemen

Una fuente israelí revela que la inversión saudí para mantener a sus mercenarios en Yemen llega a 5000 millones de dólares al mes.

Un informe publicado el viernes por el diario israelí Haaretz revela que los Al Saud pagan de forma mensual unos 5000 millones de dólares a los combatientes africanos y latinoamericanos que acompañan a Riad en la agresión que mantiene desde el 26 de marzo de 2015 contra el vecino Yemen.

Este presupuesto multimillonario, según destaca la fuente, forma parte de la campaña multilateral saudí lanzada a petición del expresidente prófugo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi contra el país más pobre del mundo árabe, al que suman más de 100 000 misiones de combate realizadas contra Yemen.

Riad y sus aliados además usan los armamentos estadounidenses y reciben la ayuda de Washington, autorizada por el Congreso estadounidense, que incluye suministrar el combustible a los aviones saudíes y emiratíes, siempre y cuando las incursiones aéreas estén dirigidas contra posiciones de los grupos terroristas como Al-Qaeda.

Sin embargo, recuerda la publicación, los informes emitidos por los medios yemeníes afirman que ningún ataque fue registrado contra posiciones terroristas en el sur del país. Los ataques saudíes se dirigen contra los civiles y las infraestructuras civiles como hospitales y colegios, pese al rechazo internacional.

Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) están usando a los integrantes de Al-Qaeda para fortalecer, con los fondos saudíes, a las bandas tribales que luchan contra Ansarolá (movimiento popular yemení)”, se lee en un informe publicado en el diario israelí Haaretz.

“Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) están usando a los integrantes de Al-Qaeda para fortalecer, con los fondos saudíes, a las bandas tribales que luchan contra Ansarolá (movimiento popular yemení)”, se lee en el informe.

Pese a todo eso, los Al Saud y sus aliados están preocupados por el hecho de cómo salir del pantano que han creado en Yemen sin que eso implique una victoria para Ansarolá que resiste ante los agresores y ha puesto en entredicho el poderío militar saudí, según resalta la publicación.

La comunidad internacional —sobre todo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU)— ha llamado una y otra vez al régimen de los Al Saud a poner fin de una vez por todas a esta “estúpida guerra”, que ha dejado más de 11 000 muertos y cerca de 23 000 heridos, de acuerdo con el último balance ofrecido por el Ministerio de Sanidad de Yemen.

La batalla entre Irán y Arabia Saudí por Oriente Medio llega a Irak

Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos están dispuestos a suministrar energía eléctrica a Irak y así sustituir a Irán en este mercado. La falta de electricidad en las regiones al sur de Irak ha elevado el descontento de la población, que ha decidido salir a las calles a protestar.

El líder del movimiento político Todos Somos Irak, Mahmud Anwar, comentó a Sputnik que los manifestantes en el sur del país urgen a las autoridades a tomar medidas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y a brindarles servicios básicos.

"La realidad es que Irán no puede cumplir con sus obligaciones con Irak. La alta temperatura aumentó la carga en la red eléctrica iraní y no queda suficiente energía para exportar. Además, Teherán está pasando por una situación de inestabilidad interna, causada, sobre todo, por los problemas económicos", explicó Mahmud Anwar.

Bagdad está dispuesto a hacer todo para obtener la electricidad necesaria lo más pronto posible. Los términos de los contratos pueden desplazar de Irak a las compañías de energía iraníes para siempre.

A juzgar por los informes recibidos, Arabia Saudí no pretende ser un sustituto temporal, sino que llega a Irak con la intención de quedarse. Con este fin, el reino pronto comenzará la construcción de una planta de energía solar con una capacidad de producción de 3.000 megavatios.

El experto iraquí en derecho internacional Ali Tamimi compartió con Sputnik que "EEUU ha estado presionando a Irak para que le dé la espalda a Irán y busque otros socios en la región". Las manifestaciones en el sur del país seguro tendrán una influencia particularmente fuerte en la política de Bagdad, concluyó.

UNICEF condena ataques saudíes contra instalaciones sanitarias y de agua en Yemen

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó el miércoles que aumentan los ataques contra instalaciones sanitarias y civiles en Yemen, esenciales para mantener la vida de los niños y sus familias.

Tales acciones son inaceptables y violan las leyes internacionales más básicas, destacó la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore.

Durante el fin de semana, dos bombardeos dañaron un almacén respaldado por Unicef que contenía provisiones humanitarias, incluidos suministros de agua y otros relacionados con la higiene, informó la alta funcionaria.

Los ataques a la infraestructura del agua ponen en peligro los esfuerzos para prevenir otro brote de cólera y diarrea acuosa aguda en Yemen, recalcó.

Fore también reafirmó que la guerra en Yemen no tiene ganadores y está robando a los niños su futuro.

Unos 22 millones de yemenitas necesitan algún tipo de asistencia después de años de conflicto entre el Gobierno, los rebeldes hutis y las fuerzas de la coalición lideradas por Arabia Saudita.

Yemen enfrenta una grave escasez de agua potable, que está directamente relacionada con brotes de cólera y diarrea acuosa aguda, indicó Unicef.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud señaló que el puerto de Hodeida ha registrado las incidencias más altas de presuntos casos de cólera desde el comienzo de un brote en abril de 2017.

Además, los ataques se concentran ahora en Hodeida, una de las principales instalaciones portuarias del país, lo cual obstruye la llegada de suministros esenciales.

Según datos oficiales, más del 70 por ciento de todas las ayudas humanitarias, bienes comerciales y alimentos entran por Hodeida, pues la de Yemen es una economía dependiente de las importaciones.

A inicios de esta semana, la coordinadora humanitaria de la ONU en esa nación, Lise Grande, señaló que de mantenerse la actual situación, es inminente el riesgo de una epidemia de cólera.

La de Yemen figura como una de las peores crisis humanitarias en el mundo, mientras unos 8,4 millones de habitantes luchan por encontrar cada día su próxima comida, de acuerdo con cifras de la ONU.

Análisis: Los suministros de petróleo del Golfo Pérsico podrían cortarse pronto por completo

Pyotr Lvov*

Como ha sido informado por la Australian Broadcasting Corporation con especial referencia a una fuente anónima en el gobierno australiano, los Estados Unidos pueden lanzar pronto ataques contra instalaciones nucleares en Irán. Al mismo tiempo, tanto el ejército australiano como el británico pueden ser convocados por el Pentágono para apoyar la agresión prestando asistencia en la destrucción de objetivos específicos. Sin embargo, se cree que no se les pedirá que desplieguen ninguna fuerza terrestre para una invasión militar directa. Sin embargo, es digno de mención que el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, anunció que esta información no era razón para creer que Estados Unidos podría estar preparándose para una confrontación militar con Irán.

Recientemente, el presidente de Irán, Hassan Rouhani, advirtió a Washington que no debería jugar con fuego, o puede que lamente sus decisiones. En respuesta, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que si Teherán continúa con amenazas, enfrentará consecuencias sin precedentes.

A estas alturas, está claro que Estados Unidos es plenamente consciente de su fracaso en abordar la tarea de sacar a las fuerzas iraníes junto con Hezbollah de Siria, a pesar de que intentó hacer que Rusia se sumara a este plan. Continuos ataques aéreos israelíes contra las posiciones de las fuerzas iraníes y las fuerzas armadas de Siria cerca de los Altos del Golán demostraron ser igualmente inútiles. Por lo tanto, Washington decidió cambiar las tácticas al intentar intimidar a Teherán con amenazas. Sin embargo, solo hay un puñado de analistas que realmente creen en estas amenazas, ya que la mayoría de ellos saben que si Washington actúa según sus amenazas, se traducirá en una catástrofe total para toda la región.

Más aún, como parte de la otra interferencia regional de Estados Unidos, Arabia Saudita continúa con su agresión militar contra Yemen. La coalición liderada por Arabia Saudita no pudo tomar la ciudad portuaria de Hodeida por la fuerza. En esta situación, los aliados de Teherán en el terreno, es decir, los houthis, decidieron que era hora de asestar un golpe contra las fuerzas invasoras en un intento por establecer un equilibrio estratégico. El grupo líder del movimiento houthis, AnsarAllah, ha publicado recientemente un informe que lanzará ataques contra el aeropuerto internacional de Abu Dhabi en los Emiratos Árabes Unidos mediante el uso de drones. Anteriormente, los houthis atacaron un buque tanque saudí en el Mar Rojo, lo que interrumpió el tráfico de petróleo a lo largo de esta ruta marítima. Desde el punto de vista de AnsarAllah, estamos hablando de actos de guerra permisibles cometidos contra las fuerzas invasoras, a saber, Arabia Saudita, que ha estado tratando de llevar a Yemen a la edad de piedra, con los Emiratos Árabes Unidos encabezando las operaciones terrestres en Yemen mediante el despliegue de sus propias fuerzas y formaciones mercenarias de Sudán. Estos fueron a su vez apoyados por las milicias tribales locales del sur de Yemen. Sin embargo, la mayoría de los actos de guerra mencionados anteriormente recuerdan cada vez más al terrorismo de estado, ya que tanto la coalición liderada por Arabia Saudita como los houthis están sometiendo a civiles a ataques indiscriminados.

Es por eso que el conflicto en Yemen se está convirtiendo rápidamente en un gran desafío regional, especialmente en el contexto del hecho de que Ansar Alá está favoreciendo la creación de un estado chiíta: el Imamato Yemení. Al mismo tiempo, el nivel de legitimidad del movimiento houthis en la escena internacional gravita constantemente hacia cero. Si antes en el conflicto, una alianza que los houthis golpearon con el ex presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, creó condiciones previas para la legitimación de los huzíes y proporcionó motivos para la creación de un cuasiestado en el norte de Yemen, luego de que AnsarAllah eliminara este aliado sobre ciertos desacuerdos lo dejó sin una figura capaz de representarlos en el ámbito internacional. Después de asegurar una serie de victorias tácticas, el movimiento Houthis sufrió una importante derrota estratégica.

Esos hechos son muy inquietantes, ya que hubo precondiciones legítimas para sostener que la lucha de AnsarAllah ha sido justa. El modelo secular en Yemen demostró ser insostenible, ya que el estado se perdió por un puñado de contradicciones internas, un país extremadamente pobre sin recursos naturales que había sido dominado por agendas tribales hasta la llegada de Saleh al escenario político. Mientras estuvo en el poder, logró hacer frente a muchos desafíos y encontrar un equilibrio entre los intereses de varias tribus con bastante éxito, pero nunca logró modernizar la naturaleza tribal de Yemen. Por lo tanto, no es sorprendente que, como todos los otros estados que fueron arrastrados por la llamada Primavera Árabe, una agenda puramente religiosa fue rápidamente llevada al primer plano de la vida cotidiana, lo que condujo a la lucha religiosa entre grupos rivales y la desintegración del estado secular yemení. Este fue el caso con la Hermandad Musulmana en Egipto, con los islamistas en Túnez, con terroristas en Libia, y casi resultó en la destrucción de Siria debido al surgimiento de ISIS.

El problema en Yemen es que Irán prestó apoyo al proyecto radical chiita conocido como AnsarAllah, que elevó la lucha en Yemen a un nivel regional. A diferencia de las fuerzas radicales que salen de la nada en Siria, Libia y Egipto, el movimiento AnsarAllah ha estado luchando contra el régimen secular durante décadas, desde que los houthis comenzaron su lucha contra el gobierno de Saleh mucho antes de que comenzara la llamada Primavera Árabe.

La mayoría de la gente no es consciente de que antes de convertirse en un monstruo absorbente que fue derrotado por una amplia coalición de estados, el ISIS también existió durante algún tiempo, evolucionando a través de una serie de derrotas y avivamientos. Pero si ISIS logró cortar sus lazos con jugadores externos, prefiriendo luchar solo, AnsarAllah nunca tuvo los recursos del Estado Islámico, lo que lo obligó a rendirse a Irán. Y ahora es bastante difícil entender dónde terminan las acciones independientes del movimiento, y dónde comienzan las políticas regionales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El proyecto que Teherán ha estado persiguiendo, la creación de la llamada Media Luna Shia en Medio Oriente, inevitablemente resultará en la caída de Irán, ya que las capacidades de sus oponentes frente a Arabia Saudita, Israel y los Estados Unidos son muy superiores a cualquier cosa que Irán pueda traer a la mesa. Aunque hasta ahora la alineación de las fuerzas regionales junto con el factor tiempo están del lado de Irán, las cosas pueden cambiar y cambiarán.

El célebre IRGC no tiene nada que ofrecerle a Irán. La idea de la construcción de un estado clerical en Irán se ha agotado, ya que el número de contradicciones internas en Irán se está acumulando rápidamente. La expansión militar del CGRI en la región es solo un intento de cambiar estas contradicciones en un lugar lejano, con la vana esperanza de que no corroan la sociedad iraní desde adentro. Por lo tanto, el movimiento AnsarAllah está condenado. En el mejor de los casos, podrá negociar una autonomía política parcial con el futuro gobierno de Yemen. Sin embargo, su dependencia de Teherán eventualmente sería el final del movimiento Houthis.

Sin embargo, estos días los Houthis han preocupado a toda la comunidad internacional, ya que lograron detener el suministro del petróleo saudí y kuwaití a través del Estrecho de Bab-el-Mandeb, lo que provocó que Riyadh y  la ciudad de Kuwait  anunciaran un temporal suspensión de todo el envío de petróleo a través del Mar Rojo. Esta situación representa una importante amenaza energética para Europa, aunque todavía no ha llegado a un punto crítico. Pero el tiempo se acaba, en el contexto de las recientes amenazas de Teherán de bloquear el estrecho de Oormuz, si Estados Unidos decide lanzar ataques contra él, la UE podría encontrarse en un aprieto. Lo único que Bruselas puede hacer en esta situación es comenzar negociaciones con Moscú y desempeñar un papel en la solución del conflicto yemení para que el Mar Rojo vuelva a estar seguro. Fue en medio de esta constatación que el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, hizo un viaje a Alemania junto con el actual Jefe del Estado Mayor General de Rusia, Valery Gerasimov. En realidad, la amenaza de Washington de cerrar North Stream-2 junto con el posible ataque del Pentágono a Irán resultó en la entrada en pánico de la canciller alemana Angela Merkel, ya que las opciones se reducen para proteger la seguridad energética europea sin apoyarse en Rusia.

*Ph.D. en ciencias políticas

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