El ataque aéreo de la coalición antiterrorista liderada por EEUU contra las milicias progubernamentales sirias cobró la vida de al menos un centenar de militares y ya fue calificado por Damasco como crimen de guerra. Un analista libanés valora que esta decisión puede ser un tiro por la culata para Washington.

"El ataque no cambiará nada significativo en la guerra, pero pondrá a EEUU en una posición modificada. Si antes se suponía que su objetivo eran los terroristas, ahora realizaron un ataque deliberado contra el pueblo y la soberanía de Siria", comentó a Sputnik el doctor Kamel Wazne, fundador de un centro analítico dedicado a EEUU en Beirut, Líbano.

Por eso, la reacción "debería ser diferente", agregó. Damasco en reiteradas ocasiones calificó la presencia militar estadounidenses como ocupación, y este ataque aéreo podría dar un impulso para la revaloración de la atmósfera general de la participación norteamericana.

Al mismo tiempo, es prematuro esperar una fuerte respuesta al ataque por parte de la ONU, valora Wazne.

"Hace tiempo EEUU usurpó el proceso de la toma de decisiones en la ONU y en el Consejo de Seguridad, hasta parece que éstos actúan en interés de la Administración Trump", apuntó el analista.

A su juicio, la representante permanente de EEUU en la ONU, Nikki Haley, "interpreta el derecho internacional como si sirviera exclusivamente a los intereses de su país", y es exactamente lo que va dinamitando la paz en el mundo y el orden internacional.

Las declaraciones y acciones recientes de Washington, como las de la creación de un grupo armado de 30.000 combatientes en la frontera turco-siria o de su permanencia en Siria más allá de la derrota de Daesh (grupo terrorista proscrito en Rusia), prueban las intenciones de los norteamericanos de hacerse con parte de Siria.

"Desde el principio, la presencia de las tropas estadounidenses es ilegal. A mi modo de ver, desde el inicio buscaban arraigarse en Siria, dividirla y hacerse con esta parte de Oriente Medio. No buscan ni la estabilidad ni el bienestar del pueblo sirio. Su postura viola el derecho internacional, y cada uno debería entender esto en este conflicto [en Siria]", comentó el experto.

El pueblo, el Gobierno y el Ejército de Siria no van aceptar la división, Rusia, Turquía e Irán tampoco, así que la resistencia ante EEUU solo va a crecer, cree Wazne.

"Los estadounidenses están jugando con fuego, algo que no terminará en nada bueno para ellos y hasta se volverá en su contra. Siria buscará echar a los invasores de su tierra, sean quien sean", concluyó.

Rusia y Turquía alteran el orden mundial existente

Turquía cada vez se acerca más a Rusia y cada vez se aleja más de Estados Unidos. Es la tesis que defiende el periódico ruso Vzglyad a propósito de la crisis siria.

"La heroica muerte en Siria del piloto ruso Román Filípov ha hecho que se vuelva a sospechar de Turquía. Algunos incluso dicen que por poco los turcos no armaron a los yihadistas de la provincia de Idlib con el mismo sistema de misiles antiaéreo que derribó al Su-25 ruso", advierte el rotativo.

Sin embargo, la realidad es otra. Una que refuerza la tesis de que los turcos están cambiando su retórica con Rusia. Y es que Ankara ayudó a salvar el cuerpo de Filípov de las manos de los terroristas para que pudiese ser repatriado.

"A muchos les interesa que Rusia y Turquía vuelvan enfrentarse", señala Vzglyad. Recuerda que de la última guerra entre Rusia y Turquía han pasado ya 100 años y que ahora, en Siria —donde ambos países apoyan a facciones completamente opuestas—, tanto Ankara como Moscú "han sabido ponerse de acuerdo no solo en lo que concierne a acciones comunes, sino en lo referente a los intereses que comparten ambos países".

"Si las relaciones entre Rusia y Turquía pasan la prueba de la guerra siria, podemos acabar hablando de unas relaciones fuertes y sobre las buenas perspectivas que abre la cooperación estratégica para ambos países", señala Vzglyad.

Sin embargo, la pregunta que surge es si ambos países están preparados para ese escenario. Una cuestión que se presta al escepticismo, sobre todo, a juzgar por el análisis que tienden a hacer los expertos, quienes advierten que las buenas relaciones son exclusivamente fruto de la decisión personal de ambos líderes, de Vladímir Putin y de Recep Tayyip Erdogan, quienes ven como una ventaja el apostar por el fortalecimiento de sus relaciones y, así, obtener concesiones de Occidente. Pero sin Putin y Erdogan, o si las relaciones con Occidente cambian, todos los "castillos aéreos" ruso-turcos se disolverán.

Relaciones a prueba de bomba

Ni siquiera la relación entre Irán y Rusia parece dañar la buena sintonía entre ambos países. Las reuniones diplomáticas entre estos dos países y Turquía han pasado a ser normales, "y las relaciones del trío formado por Rusia, Turquía e Irán no están determinadas por los deseos o los sentimientos de sus líderes, sino por intereses objetivos".

Sin ir más lejos, Rusia y Turquía tienen tantos proyectos conjuntos —energéticos, regionales y geopolíticos— que "es absurdo que los dos países se nieguen a construir una relación que beneficie a ambos", aseguran.

La mala sintonía que atiza la pertenencia de Turquía a la OTAN y las pocas perspectivas de su integración en la Unión Europea también han decantado la balanza a favor de Rusia.

"A eso se añade la entrega de los S-400 rusos —es decir, la decisión turca de comprar estos sistemas a pesar de la presión estadounidense de hacer lo contrario—, un movimiento que pone sobre la mesa la cuestión de si Turquía está llegando a convertirse en una potencia regional autosuficiente".

A Rusia le conviene una Turquía independiente, y no supeditada a los intereses de la Alianza Atlántica.

Apoyo popular

Según una encuesta realizada por la empresa Optimar, el 62% de los turcos considera que el acercamiento de Turquía a Rusia es algo positivo, recuerda el periódico, y que solo el 22% está en contra. La misma encuesta señala que el 72% de los turcos ve a Estados Unidos como el rival de Turquía.

Del sondeo de AGS GLOBAL a 400 empresarios turcos se desprenden conclusiones en la misma línea. El 66% tiene una opinión negativa sobre Estados Unidos; el 13%, favorable, y el 21% se abstuvo.

El conflicto en Siria sigue midiendo las relaciones entre Rusia y Turquía. A pesar de que en varias ocasiones la buena sintonía ha peligrado, la realidad de la cooperación y los intereses mutuos de ambas naciones parece ser a prueba de bombas.

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